CITAS BÍBLICAS QUE NO ESTÁN EN LA BIBLIA: DIOS AMA AL PECADOR PERO ODIA EL PECADO

Cada rato escucha uno a las personas hacer citas bíblicas de sentencias que no están en la Biblia, generando bastante desinformación y sembrando criterios que en últimas terminan apartando a las personas de la verdadera tarea que deben realizar para lograr la salvación del alma.

Una de estas citas es la que dice que “Dios ama al pecador pero odia al pecado”, pues bien esta construcción no es más que una falacia, pues tiene verdades que no se pueden contradecir: Dios ama al pecador, eso es completamente cierto; Dios detesta el pecado, Dios aborrece el pecado:  "Porque Yahvé es justo, y ama la justicia." (Sal 11:7).  "Oh Dios, has amado a la justicia y aborrecido la maldad." (Sal 45:7), el problema es que al juntar las dos frases en la misma sentencia son una mentira y una mentira grave, que conforta al pecador con su pecado y no lo llama a conversión como trataré de demostrarlo.

Amar al pecador y odiar el pecado surgió de un parafraseo de unas palabras que San Agustín le dirigió a unas monjas dando instrucciones sobre algunos y determinados medios de disciplina que deben observarse “en la corrección de las prácticas ilegales por parte de sus miembros” y se debe entender en el sentido de que la condena y castigo justo y en el sentido cristiano adecuado, se hace por el bien del delincuente y de la comunidad, y en el momento de impartir justicia se debe amar al pecador, pero odiar su pecado, decía esto en el sentido de proporcionar el castigo y la pena de acuerdo, también, con el arrepentimiento del delincuente.

La falacia contenida en la frase “odiar al pecado pero amar al pecador” se genera por la aparente misericordia incluida en la misma pero tiene la desviación de considerar que la conducta humana ya no se juzga por lo correcto o lo incorrecto sino por lo caprichos del medio ambiente, pues el medio es el que induce a la persona a caer en el pecado y entonces ya no se puede juzgar porque Dios ama al pecador, etcétera, cuando en realidad lo que se está haciendo es condescender con el pecador y disipar su justa responsabilidad y castigo. 

Que tal un predicador llevando el Evangelio a lugares como Sodoma y Gomorra, diciendo a las personas Dios te ama pecador, pero Dios odia tu pecado y de pronto Dios coge y destruye las ciudades junto con los pecadores, en qué queda el mensaje del amor de Dios al pecador?  pues según el libro del génesis 13, 13 los sodomitas “eran malos y pecadores contra Yahvé  en gran manera e iban a ser destruidos por sus pecados”  De la misma manera que los sodomitas, el hombre caído será destruido en el día del juicio si no se arrepiente de su maldad y cree en Cristo.  

A los pecadores se les debe llegar con un mensaje de arrepentimiento y fe, que los cuestione, que los confronte y mueva al cambio, no con un mensaje de amor chimbo que les "acaricie el oído" o les "mueva las emociones" y los deje quietos en su pecado, preparados para entregar su alma a Satanás.

La frase "Dios te ama" no puede ser el inicio de una predicación evangelística, nunca fue el texto principal para exponer el evangelio a los inconversos, a los gentiles, o a los paganos, no es una frase que hayan usado los discípulos al anunciar a Cristo.  La verdad en ninguna de mis biblias encuentro un texto de principio de predicación con esta frase, y si bien algunos pueden traer a colación a Romanos 5:8, o a Juan 3:16.. que son textos dirigidos a personas que ya conocían de Dios.  Solo un creyente puede recibir ese amor, si toda la humanidad estuviera bajo el amor de Dios, entonces, todos serían salvos, y no habría necesidad de convertirse a Cristo ya que Dios amaría al hombre así de pecador.

La Biblia por su parte, mejor dicho Dios, lo que dice es todo lo contrario, por ejemplo:  
“Porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad; El malo no habitará junto a ti. 5  Los insensatos no estarán delante de tus ojos; Aborreces a todos los que hacen iniquidad. 6  Destruirás a los que hablan mentira; Al hombre sanguinario y engañador abominará Jehová. (Sal 5:4-6 4)

“Abominación son a Yahvé los perversos de corazón; Mas los perfectos de camino le son agradables” (Proverbios 11:20).

“Dios es juez justo, Y Dios está airado contra el impío todos los días” (Salmos 7:11)

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él (Juan 3:36).

Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia (Efesios 5:6).

"La ira de Yahvé contra los que hacen mal." (Sal 34:16) 

"El rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal." (1 Pe 3:12) 

"Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad." (Ro 1:18) 

"Abominación son a Yahvé los perversos de corazón." (Pr 11:20)

Muchos, sobre todo los que no quieren hacer el esfuerzo de la conversión, aspiran a un evangelio romántico, en el un Dios todo amor mira para otro lado y tolera todos sus despropósitos y barrabasadas, sin mirar el contexto general de las escrituras, en el que queda claro, si tenemos en cuanta los atributos de Dios, que Él, por su santidad, no puede tolerar el pecado y que por su justicia da el pago que corresponde a quien es pecador, que por su amor, que es su naturaleza propia, envió a su hijo Jesucristo para nuestra salvación, a pesar de que seres corrompidos y aborrecibles como nosotros nada merecemos, pero como su amor es tan perfecto e incomprensible puso el remedio para este problema  con Jesucristo, nuestro redentor y por eso por Él y a través de Él es que somos salvos.

Una conclusión: Dios no enviara al pecado al infierno, enviará al pecador, Dios no mandara el homosexualismo al infierno, el mandara al homosexual; no mandara el robo al infierno, mandará al ladrón y así sucesivamente y esto no se trata de crueldad, sino de plena justicia.

LA CORRUPCIÓN

La culpa de los escándalos de corrupción se le puede achacar a la conciencia de Miguel Nule. Es que es muy difícil montar una empresa criminal en la que por lo menos uno de los hampones sufra de reatos de conciencia. Seguramente el pobre hombre no pudo volver a dormir después de haber hecho todo lo que hizo, en compañía de sus hermanos y secuaces. Utilizaron todo el poder de su chequera para corromper y corromperse.

Quedaron muy mal los políticos y los empresarios de Colombia. No todos, claro está, seguramente hay muchos que están haciendo las cosas bien. Los que ya quedaron bien fueron los Moreno, esta mañana Samuel habló, lo oí por la radio, resaltó todo lo que su abuelito les enseñó: prohombre de la patria, el único que gobernó luego de usurpar el poder, ¿qué más les habrá enseñado? También en una especie de salida del closet dijo que le podrían cortar la flor, pero no la (maldita) primavera.

Hay muchas aristas que es necesario analizar pero yo quiero hacer énfasis sólo en una de ellas, la cual someto a su análisis y consideración.

Centrándonos en torno a la familia Nule, sus operaciones reportan pérdidas para las finanzas públicas por el orden de los US 400 millones y subiendo, ya alguien habló de un billón de pesos, porque además de la plata que se embolató, tocará presupuestar la que toca meter para completar todo aquello que quedó a medias. Solamente a la 26 hay que meterle quinientos mil millones de pesos adicionales, según dijo un concejal de apellido Galán.

Se destapan varias vainas. Según la confesión de quien pagó las coimas, los porcentajes girados a la familia de Samuel o al Gobierno de Uribe son del orden del 6% de los contratos, aunque no se sabe aún si sobre valores netos o brutos. Esta es por lo menos una buena noticia, pues siempre se ha creído que el porcentaje era mayor, del 20 y 30%, tanto así que en algunos chistes se evoca al expresidente Turbay, cuando en algún magistral momento de la política nacional dijo que la corrupción había que ponerla en sus justas proporciones. Lo que no se sabía entonces, pero hoy se aclaró, es que la expresión “llevarla a sus justas proporciones”, tenía que ver con aumentarla al 10%. Yo tiendo a estar de acuerdo con esta tesis porque el 10% es la medida universal de la propina, de la coima. Si a los meseros le dan el 10% de comisión sobre las ventas, es necesario dar lo mismo a los contratistas del Estado, ¿cuál será el fundamento para que esté en el 6%, será que merecen menos?

Las necesidades de los funcionarios públicos corruptos y de los contratistas del Estado son altas: tienen que mantener la acción de un club, como por ejemplo la del Nogal, la matrícula y pensión de los niños en un colegio de esos de los que valen un infierno al mes, sostener un tren de gastos elevado para estar en el parche de los amigazos ricos y nuevos ricos con quienes se tratan y a quienes se quieren y tienen que parecer, pero también, los viajes a USA y a Europa, el avión privado, los yates, las peñas y las yeguas, y demás. Todo esto vale y vale harta plata.

Pero no sólo es estar de acuerdo con el aumento de la comisión, también se generarán varios problemas que deben ser analizados. El primero tiene que ver con la sanidad de las finanzas públicas de la Nación. Al aumentar en un 4% la comisión bajo cuerdas a los funcionarios, grandes cantidades adicionales de billetes circularían por la economía, lo que ejercería una presión injusta a la inflación, pues toda esa plata tendría que gastarse creando una falsa ilusión de riqueza y llevándonos de alguna manera a padecer una especie de enfermedad holandesa, la cual podríamos llamar la enfermedad barranquillera, como pingue homenaje a la ciudad que tanto experto en corrupción ha aportado a la Nación, pues todos estaríamos con los bolsillos llenos de billetes, pero altamente devaluados o sea ricos, pero con billetes de monopolio. Sin embargo, no todo es negativo. No todo se puede llevar a gasto. Será necesario ahorrar, en dólares por supuesto, lo que podría, al aumentar su demanda, jalar hacia arriba la tasa de cambio favoreciendo a los exportadores y ayudando al Banco de la República a cumplir con su mandato constitucional. Habría que estudiarlo.

Otro problema que se insinúa es el siguiente: como los porcentajes de remuneración por corrupción son tan bajos, seguramente se están aplicando a mayor cantidad de contratos. Es una consecuencia lamentable pero la culpa la tiene el mercado. Si se paga tan poca plata por cada contrato, es obvio que se tenga que aplicar a más contratos. Los derechos humanos de los funcionarios públicos corruptos y de los contratistas se mantienen y como tales el Estado debe garantizarlos, y ellos definitivamente no tienen la culpa, sus gastos son los mismos o incluso superiores.

Por lo pronto el problema no parece tener solución. Es vergonzoso y de sentarse a llorar. Que dolor que la poquita plata se vaya a tan pocos bolsillos y que el ciclo de la pobreza siga perpetuándose en el país.

CARTA A SANTOS

Antiguamente solo algunos de los paisitas miembros del alto gobierno fueron informados de que mi barrio era el mejor de Bogotá y por eso solamente algunos de ellos se vinieron a vivir acá y como Uribe los tenía enhebrados, salían con sus escoltas a primeras horas de la mañana y volvían a altas horas de la noche, en consecuencia los andenes y calles estaban libres de la acción descomedida, desproporcionada y abusiva de sus escoltas, motos y choferes. Solo en contadas ocasiones había desmanes que en últimas eran fácilmente administrables o por lo menos tolerables por la ciudadanía inerme y respetuosa de la autoridad y de sus abusos.

Cuando el ahora señor presidente Santos resolvió no irse a vivir al palacio de Nariño, rompió el precarísimo equilibrio que existía en el barrio, ahora los escoltas están completamente desconcertados y andan como locos, viendo como en la más precaria naturaleza quién es quién, el que deberá instalarse en la parte alta de la cadena alimenticia. El equilibrio natural que existía se volvió a romper, él lo rompió, las calles se llenaron de camionetas, escoltas, motos y soldados que están empeñados en hacernos saber a todos que su misión es la máxima a que puede aspirar un miembro de la Fuerza Pública: cuidar al señor Presidente de la República a su cónyuge y a sus vástagos. Para lo cual están dispuestos a todo, incluso a traer los efectivos de la guerra al otrora apacible barrio de Rosales.

Antiguamente ya sabíamos que el equilibrio del barrio era más o menos así, en la parte alta de la cadena alimenticia callejera estaban los escoltas: de Pedro Gómez, de Enrique Santos, de los traquetos del barrio, a veces muy ocasionalmente, los de la viuda de algún ex presidente, o los de un ex presidente, es que por aquí transitan, los Pastranas, los Samperes, pero también los Pomaricos, los Gómez, en fin, magistrados de las cortes, dueños de empresas, etcétera, mejor dicho la pesada, debajo de ellos estaban los yupis de la bolsa y los de las oficinas de abogados del sector, más abajo las amas de casa, los pensionados y por últimos los más ancianos del barrio.

Hoy en día el problema se agravó porque la mayoría de los altos funcionarios del Gobierno también viven en este barrio, hay ministros, jefes de departamentos administrativos, viceministros, porque gracias al cambio de mando resulta que ahora el alto gobierno se compone de bogotanos o de personas ya enraizadas en la capital, que como ya se deduce sabían que este es el mejor de la ciudad y por eso se instalaron en él y como hoy en día se les considera altos funcionarios o funcionarios que ostentan altas dignidades del estado y ya no los tratan como a ordeñadores del Ubérrimo, salen y regresan del trabajo a la misma hora que todo el mundo, además también almuerzan y como el jefe máximo lo hacen en la casa o cerca de su casa (del jefe) no va y los llame de urgencia: por eso el tráfico de la hora del almuerzo también se volvió la locura.

Ya la suma de males debemos agregar que el alcalde de Bogotá y el encargado de la secretaría de movilidad, son una par de idiotas que no hacen valer su investidura y todo el mundo se los pasa por la faja, la peor policía de Colombia, sin duda es la del tránsito de Bogotá.

Pero no todo es malo he visto personalmente varias veces cosas como la siguiente. A las 8:30 de la mañana pasa el señor Gobernador de Cundinamarca con sus 8 camionetas y otras tantas motos tirándose en el tráfico, pareciera que la única movilidad que les importa es la de ellos, los demás que se jodan, pero de pronto el convoy es partido por toda la mitad se les atraviesa una moto de la Policía, con un policía de esos de dos por dos y les daña el caminado porque viene la señora del presidente de la República quien pasa oronda, Coca Cola mata tinto, les echan camionetas más grandes, tripuladas por guaches más mal encarados y les joden el abuso a que estaban sometiendo a los vecinos mientras, los vecinos aplaudimos la acción. Un abusador es abusado por otro de más jerarquía.

A la misma hora, a pocas cuadras pasan no sé cuantas, veinte o más camionetas y motos y ambulancias, las que supongo del Presidente de la República, echándoselas a todo el mundo y mostrando las armas por las ventanas, lo entiendo y lo justifico, este barrio está lleno de personas de la tercera edad y todos lo sabemos, los viejos son malgeniados, mal encarados, y a pesar de que manejaron los destinos del país durante cincuenta o más años son terroristas en potencia, por eso el presidente y su escolta los tienen que abusar, espantar y amedrentar. Para eso se les echa la caravana completa encima. Así es como se ejerce el poder. Bien por ellos, aplausos y condecoraciones de orden público a los coordinadores de ese abuso. De todas maneras me encantaría saber qué pasaría si un Fitipaldi de esos estampa al Presidente contra un muro y lo jode, porque de escolta o no esas camionetas tienen un límite y yo creo que cerca del es que las manejan.

Hace poco una moto de la Policía paró a una escolta militar, sin duda, de alto mando porque eran un jurgo de piscos y fue chistosísimo ver las caritas de desasosiego y desamparo de todos ellos mientras les desfilaba por la cara alguien de la familia presidencial. Desafortunadamente no alcancé a ver quién era el mago, pero sí a gritarles vainas mientras me les reía en la cara

Lo verdaderamente entretenido ocurre al medio día, hay un verdadero choque de trenes porque los ricos, los poderosos y los famosos vienen al almuerzo y así sí se arma la de Troya, pues todos se sienten y creen dueños de la calle y en medio de ella todos quieren parquear, yo finalmente sigo sin entender porque uno puede comprar un carro de más de cien millones de pesos, pero no pagar un parqueadero de solo diez mil. En el Carulla de la 72 la gente parquea sobre la calle que está prohibido y sobre la carrera quinta donde también está prohibido, el resultado es que una vía arteria principal se convierte en una de un solo carril, mientras que el otro es el parqueadero de los escoltas que compran un sánduche y gaseosa y de las señoras y señores que entran a reforzar el mercado, en la calle siguiente sobre la misma quinta se parquean carros enfrente del restaurante Armadillo, será para facilitar el conejo de su patrón.

En la 70 entre quinta y séptima se llena a lado y lado la calle de escoltas y camionetas, tanto que se vuelve una calle de dos carriles y a veces de uno. Lo mejor de todo es que la Policía de tránsito de Bogotá no aparece por ningún lado, ni siquiera para multar a quienes ni siquiera tienen chofer. Es un caso típico de que la ley es solo para los de ruana, pues ellos son los que se joden con el trancón en los buses y las busetas.

Pero en realidad esta nota no es para defender a los de ruana, a ellos que se los lleve el tigre, finalmente así ha sido desde la época de la conquista y siempre hay de ruana, esta nota es en defensa de los viudos del poder, por ejemplo la esposa del presidente Pastrana y mamá del otro presidente Pastrana, la pobre tiene una camioneta con un chofer y una escolta, todo el mundo le pasa por encima, pilas, esto es un llamado a la sensatez y a la cordura, al presidente Samper y a su señora, con una camioneta genérica, un chofer y una escolta, chimbo, así no se puede, hasta los choferes de la policía les echan la Luv de servicio encima, eso por no hablar de por ejemplo del ex-ministro Palacios, él maneja su carrito con una moto de cortesía de la Policía, como será que el otro día un par de señoras lo iban a coger a calvazos.

No me parece justo señor Presidente que altere el equilibrio del barrio de esa manera, y esa es mi queja. Doctor Santos, por favor reflexione, sí es que usted en solo 8 o 12 años también será viudo del poder y como toda esta pobre gente, estará pariendo borugos en el hostil tráfico bogotano.

HOMBRÍA Y BARRIGA

En los blogs del tiempo apareció un post escrito por el doctor Salomón Jakubowicz, titulado grasa del abdomen: ¿cómo adelgazar la barriga? En el que hace unas afirmaciones que se deben celebrar.
Por ejemplo, sostiene el doctor: “los médicos sabemos que grasa abdominal no ocurre por comer en excesos y que adelgazar la barriga no es tan difícil”, pues bien, todos los gordos sabemos de estas verdades desde nuestra más tierna infancia, a mí personalmente me encanta ver su confirmación científica. Es la confirmación médica de lo que hemos alegado desde siempre. Comer en exceso no tiene nada, absolutamente, nada que ver con la gordura abdominal. Y, además, adelgazar la barriga no es tan difícil, lo cual es obvio, por eso es que a los gordos no nos preocupa la barriga, en cualquier momento se toma la decisión de bajarla y ya. Es una verdad de a peso, de Perogrullo, lógica básica, observación simple.
Pero, y ¿si no es la comida la razón de la grasa abdominal cuál podrá serla? Sostiene el galeno, refiriéndose a las mujeres, pero debe entenderse extensivo a los hombres, por tratarse en general de homínidos, “que algunas mujeres engordan en la barriga debido a que fabrican exceso de Testosterona provocando que aparezcan síntomas masculinos”, es lícito concluir que si eso pasa en las mujeres, también ocurra en los hombres, y que por lo tanto, el aumento de la grasa de nuestros abdómenes está relacionada con la fabricación en exceso de dicha testosterona. Directamente proporcional, diría yo, mientras más testosterona, más barriga.
Así pues, el exceso de hombría, tiene, entre otros, el efecto secundario de producir exceso de grasa abdominal o barriga, por eso, cómo primera prueba de nuestra virilidad mostramos engrosamiento de la zona media, abultamiento abdominal, exceso de grasa o barriga, al contrario, pero como prueba que refuerza, es claro, para todos, que el primer síntoma de homosexualidad masculina es llegar a los 30 sin barriga, como pruebas secundarias o complementarias de virilidad mostramos otros síntomas, como por ejemplo, alopecia androgenética, también conocida como caída del cabello, o calvicie. Se recuerda, porque hay espacio para hacerlo, que los andrógenos son hormonas sexuales masculinas y corresponden a la testosterona (que, se reitera, es la que provoca que aparezcan síntomas, claramente, masculinos: como la gordura abdominal), androsterona (es uno de los derivados de la verdadera hormona testosterona) y androstendiona.
La función de los andrógenos es estimular el desarrollo de los caracteres sexuales masculinos, todos los demás, y, barriga y calvicie. Hace algunos años, fue indicado, por parte de Daniel Samper Pizano, que los hombres calvos son más viriles que los que tienen pelo, pero también, que tienen menos oportunidades de probarlo. Podría establecerse un nuevo corolario y decir, que igual ocurre con los hombres gordos: los hombres gordos tienen más potencia sexual que los delgados por tener más testosterona, aunque también, menos oportunidades de probarlo.
Pero ojo, no se debe desestimar a las personas que presentan gordura abdominal, pues se descubrió qué además de puntear en asuntos como los de todos los tipos de inteligencia, testosterona, potencia sexual y otros, también lo hacen en otros como en ciertas prácticas sexuales, se sabe de personas que necesitan estrangularse para llegar al orgasmo, y ahora, de otras a las que les gusta el aplastamiento para lo mismo, y cómo dice el carpintero: mientras más pesado el martillo, más hondo entra el tornillo. Gustos de la sexualidad.
Las investigaciones científicas del doctor Jakubowicz evidencian también, que “ningún ejercicio, mucho menos masajes o inyecciones, sirven para disminuir localizadamente la grasa de la barriga” ya lo sabíamos, cualquier gordo abdominal del mundo lo sabe: el ejercicio no sirve para quitar la gordura. Combatir la gordura con ejercicio es como si para curar el alcoholismo se consigue un trabajo como barman, o para curar la gula el puesto es de panadero, además, y como ya quedó establecido, el gordo abdominal lo que luce es un músculo sexual, es el músculo de su sexualidad, de su potencia viril, igual que con ocurre en el reino animal; por ejemplo, con las plumas del pavo real, o con la giba del toro. Por otra parte la experiencia demuestra que por más esfuerzo que se haga, con ejercicio la barriga no desaparece, incluso se fortalece.
Por último, el doctor, señala con claridad absoluta y de manera incontestable, que “los músculos abdominales son tan pequeños que casi no consumen azúcar en comparación con otros músculos. Al realizar abdominales sólo se consumen 3 mg de azúcar en cambio cuando se realiza ejercicio que involucre a los músculos de las piernas, los brazos o la espalda se consume 300 mg de azúcar”, es evidente la futilidad de cualquier esfuerzo encaminado a combatir lo que no es más que una marca que la naturaleza impone a los homínidos que nadamos en Testosterona.
Por lo pronto es necesario divulgar estos nuevos conocimientos mientras logramos la nominación para el Nobel de medicina de este galeno.

EL IDIOMA DE LA DIPLOMACIA Y EL LENGUAJE DIPLOMÁTICO

Los últimos días han estado inusualmente activos en materia de asuntos internacionales, vimos y oímos la presentación del Embajador Hoyos en la OEA, las declaraciones del Presidente de la República respecto de la presencia de los guerrilleros y terroristas de las FARC en Venezuela y sobre los intentos o planes, de esa guerrilla para la retoma de los Montes de María, también, las del Canciller respecto de los resultados que espera obtener en UNASUR y en la OEA, respecto de las denuncias del Gobierno colombiano.

Desde los primeros minutos se percibió en la oratoria de Hoyos, que el lenguaje y el tonito utilizado no eran los adecuados para el recinto en el que se encontraba, pues eran los propios de una pelea con amigos, o con socios, o con copropietarios, también se hubiera podido utilizar aunque también hubiera sido agresivo en un Concejo Municipal, en una Asamblea Departamental o incluso en el Congreso de la República, pero nunca en un foro internacional de diplomáticos.

Es que su mensaje iba para las cancillerías y los Gobiernos de América. El mensaje no era el que un campesino cafetero, bravo, malgeniado o simplemente mal educado, de las montañas de Pensilvania, Caldas, dirigía a sus contertulios, cómo en algún momento de su intervención pareció, sino que era el mensaje que Colombia le enviaba a todos los Estados de América para poner en su conocimiento, cómo era, qué unas anomalías en el control del terrorismo, por parte del gobierno de Venezuela, estaban impidiendo la derrota del terrorismo de las FARC y el ELN y que adicionalmente se constituían en un peligro para toda la región, pues la tal revolución de las FARC se está exportando por toda ella.

Es claro que el Presidente de la República es quién tiene a su cargo la dirección de las relaciones exteriores, también lo es, que él es la persona a quien elegimos no una, sino dos veces para dirigirlas, y seguramente ese tonito y talante gustan a la mayoría de los colombianos, y está bien que seamos un país guascarrilera, a la mayoría le gusta que le espeten las verdades en la cara, pues se considera que la franqueza de la chabacanería es preferible a la decencia en la expresión de las ideas. Contra eso nada.

Declarar una guerra o romper relaciones diplomáticas con un país siempre es inconveniente, pero que el Gobierno saliente lo haga es francamente irracional, no se le ve la conveniencia a esta acción desde ningún punto de vista. Es tan grave que francamente debería ser exclusivamente del resorte del Gobernante entrante, es bastante flojo el argumento de que Uribe es presidente hasta las 3:00 p.m. del 7 de agosto, sobre todo para este tipo de conductas. No parece lógico que un Gobierno en sus estertores, esté tomando medidas, sobre materias tan graves. Si es tan imperativo romper con los venezolanos, es cuestión de esperar un par de semanas y que el nuevo gobierno las tome.

También es cierto, que Colombia no está sola en el concierto internacional y tampoco es potencia militar o económica, ni siquiera moral como lo considerábamos hace algunos años; traducido quiere decir, que no tenemos ni la fuerza física, ni el poder del oro, ni el liderazgo para que creamos que nuestras ideas y nuestros modales sean las que se deben imponer a nivel continental. Nuestra fuerza está únicamente en nuestros argumentos, por eso es tan importante que se presenten de manera adecuada.

Para las relaciones de las personas se inventaron la urbanidad y las buenas maneras y sirven para que personas de una misma sociedad se puedan entender entre sí, con unas reglas de educación y cortesía elementales, o mínimas de respeto, de modales y de lenguaje. A pesar de qué las diferentes regiones del país están habitadas por grupos humanos disimiles, hay un conjunto de mínimos que facilitan la interrelación entre unos y otros, y siempre son fáciles, salvo cuando las regentan la vulgaridad y la grosería.

Para las relaciones de las naciones pasa lo mismo, cuando las naciones se comenzaron a formar, fue necesario establecer reglas y protocolos de comportamiento que facilitaran el trato entre unas y otras, son reglas que parten del reconocimiento de la diversidad y que en medio de ella buscan los procedimientos que de manera más neutral y eficiente permitan el acercamiento entre las diferentes idiosincrasias.

La diplomacia es, según su definición, la ciencia o conocimiento de los intereses y relaciones de unas naciones con otras. Su práctica, como tal, comienza desde la Grecia antigua, y su importancia consiste en la generación de información fidedigna para los estados, la minimización de las fricciones potenciales y el fomento de las relaciones amistosas entre los estados soberanos. Todo lo contrario de lo que los directores de las relaciones internacionales de nuestro estado están haciendo. Primero la casaron con los ecuatorianos, después con los venezolanos y ahora último con los brasileños.

Las relaciones internacionales y la diplomacia no son otra cosa que el manejo profesional de las relaciones entre estados soberanos y sus reglas no son otras que las del sentido común y la comprensión aplicadas a las relaciones. “La diplomacia es, el conjunto de reglas y métodos que permiten a un Estado instrumentar sus relaciones con otros sujetos del derecho internacional, con el doble objeto de promover la paz y cultivar una mentalidad universal fomentando la cooperación con dichos sujetos en los más diversos campos (Cantilo, J.M. (1993). La profesionalidad del diplomático, GEL • Buenos Aires).

La diplomacia es, pues, un medio por el cual todos los países pueden resolver cualquier tipo de problemas sin tener que recurrir a la violencia, como si fueran amigos. El lenguaje de la diplomacia es cordial, neutro y específico. Con él se pretende evitar la guerra, evitar el conflicto, se mandan mensajes, se tienden puentes. Para declarar la guerra se evita el escenario diplomático, basta con hacerlo en voz alta en cualquiera otro, lo único que hay que hacer es pararse en un andén, con o sin Maradona y utilizando cualquier lenguaje se esputa el comentario, se manda el mensaje, se mueven las divisiones a la frontera. No se entiende por qué, sí esa es la actitud el escenario escogido fue la OEA. Para qué usar un escenario de lenguaje diplomático y no utilizarlo.

Para lograr sus efectos la diplomacia se ha inventado un idioma sobre el cual bascula todo su razonamiento, con el propósito particular de construir un espacio de cooperación, sobre la base de un contexto competitivo, donde cada una de las partes utiliza el poder de disuasión que tiene. Es un lenguaje que necesita centralmente tener la estructura de razonamiento de una ética de orden superior a la del campo en el que se opera. Esto, en términos de lenguaje común, podría denominarse: un lenguaje culto. Pero en este caso culto significa tener una estructuración lógica superior, que es la que agrega más valor y por ende genera más influencia.

Esto implica, además, que los plazos que se manejan van más allá de lo inmediato, es por eso Canciller, que uno no puede ir a los escenarios diplomáticos con el plan de resultados que espera por delante, para obtener esos resultados en el mundo de la democracia, se debe contar con años. Por lo menos curioso ese afán, tratándose de hombres del campo, pues allí la paciencia sí que es virtud. La habilidad para desenvolverse en el mundo de las señales diferencia al verdadero diplomático de quien simplemente desempeña funciones de ese carácter. Demuestra al mismo tiempo porque los agentes diplomáticos no pueden ser improvisados (El Lenguaje diplomático, Eduardo Jara Roncati, http://books.google.com/books?id=41Zh40OIXxsC&pg=PA207&lpg=PA207&dq=lenguaje+diplomatico&source=bl&ots=83NX6coKMg&sig=Y_ZruiWmlJLtlrlXW_QT_SqxFXU&hl=es&ei=cetQTPiNMYP48Ab62bGxCw&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=10&ved=0CDEQ6AEwCTgK#v=onepage&q&f=false).

Se necesita que sea ambiguo, para que se pueda llegar al poder de disuasión del que se dispone pero sin generar un conflicto que lleve a la confrontación. El poder de disuasión es un elemento tabú por lo que solo puede ser comunicado en forma ambigua. El lenguaje ambiguo es por definición conceptual e integrador de las partes, ya que cada cual proyecta en el mensaje lo que necesita escuchar. En el lenguaje diplomático está notoriamente separado el rol que toma un individuo de lo personal. De esa forma puede plantearse un conflicto entre roles sin que se afecte la relación personal. De la misma manera está separado, en general, lo institucional de lo personal y el Estado del Gobierno (Ontología unicista del lenguaje escrito y verbal. El lenguaje como impulsor o inhibidor de la inteligencia humana Peter Belohlavek http://www.unicist.org/es/papers/unicist_ontology_language_es.pdf ).

“Si en los ejercicios médicos las fórmulas latinas expresan los conceptos de los discípulos de Avicenas y resultan galimatías para los neófitos no iniciados; si el habla procesal de los abogados resulta inteligible para quien desconoce las raíces latinas e ignora los aforismos de romántico acento; si, en el vivir contemporáneo, los sistémicos de la electrónica en las comunicaciones abundan en siglas y comprimidos de sílabas; así también en el ejercicio diplomático se reclama formas de respetuoso trato, de adecuación a los eventos que se han de describir, de precisión en los extremos de las versiones, de manera que las naciones alcancen los entendimientos; cultiven los tratamientos, y determinen sus búsquedas, sin equívocos, desvíos o confusiones. (El lenguaje diplomático http://www.critica.com.pa/archivo/012399/opinion.html).

El idioma diplomático fue desde el principio el latín, un lenguaje neutro y que sonaba bonito, fue desplazado, gradualmente por el francés, después cohabitaron el inglés y el francés. Hoy en día, estos dos, junto con el español, ruso, árabe y chino vienen siendo los idiomas que se reconocen internacionalmente para el trabajo en las Naciones Unidas, son pues los idiomas de la diplomacia. Teóricamente cada diplomático tiene el derecho de usar su propio idioma y hacerse traducir al otro. (El idioma que se adopta en una misión debe consultar primero a la necesidad de hacerse entender claramente por su interlocutor, ser cortés con este y en definitiva que ello permita crear y desarrollar permanentemente el clima de cordialidad que debe reinar siempre entre una Misión Diplomática y un Ministerio de Relaciones Exteriores., pero el idioma no comprende los giros personales o los particulares de un microfundo.

A través del tiempo, la diplomacia ha ido desarrollando más allá de las formulas tradicionales, un sistema particular de comunicación, un lenguaje propio (En la diplomacia existen reglas de parlamento y trato sagradas; de manera que no se expresa más de lo querido; no se entiende más de lo recibido, razón por la que conocer efectivamente el sentido de las voces esenciales constituye logro y contribución básica al haber cultural de los diplomáticos de carrera y ejercicio). No se trata de las manifestaciones orales o escritas de la diplomacia, ni del idioma diplomático, sino del conjunto de mensajes tácitos que constituyen el medio de comunicación diplomático. Esta manera especial de comunicación está constituida por un conjunto de señales que dan a entender ideas las que en, consecuencia, deben ser emitidas adecuadamente a fin de que puedan ser interpretadas acertadamente por el destinatario.

Si un gobierno desea indicar algo a otro, pero no desea hacerlo expresamente porque podría resultar demasiado duro, hasta grosero, recurre entonces a mensajes tácitos. La actividad diplomática no se limita al envío de notas o al cumplimiento de gestiones. El diplomático debe trabajar con señales, lo que exige experiencia e imaginación. En este campo, el más abstracto, radica la dificultad y el arte de la profesión diplomática, a la que se alcanza trabajando en centros de alto nivel diplomático, con escuela y tradiciones propias. Se trata de una diplomacia simbólica donde el agente no se desenvuelve solo con los medios concretos, orales o escritos, sino a través del envío y traducción de señales.

Los rituales y el protocolo diplomáticoes existen independiente de quienes ocupen los cargos del Estado.

No entiendo, por qué, están diciendo que la presentación de Hoyos fue brillante, cuando fue todo lo contrario, fue agresiva, chabacana, grosera, vulgar. Brillante, si hubiera dicho lo mismo utilizando el lenguaje adecuado al escenario, es decir el lenguaje diplomático. A donde fueres haz lo que vieres. Tan fuera de foco un guache en un salón, como una dama en una gallera. Brillante, si con las herramientas adecuadas obtiene los resultados esperados. Ojalá este sea el último mensaje de que el fin no justifica los medios, que nos toque tolerar de este Gobierno.

CUANDO EL PAPA HABLA DIOS NO SE MUDA

Son atributos del entendimiento de Dios: (i) La Omnipotencia, Salmo 134.6 “Todo cuanto quiso el Señor lo hizo”; (ii) La Bondad, Lucas 17,19 “Nadie es bueno sino solo Dios”; (iii) La Santidad, Salmo 44,5 “Amaste la justicia y aborreciste la iniquidad”; (iv) La Veracidad, Su Fidelidad y Su Justicia, de las cuales podemos predicar que: en cuanto a La Veracidad solo puede enseñarnos la verdad, nunca el error y la mentira, pues según el libro de los Números 23,19 “No es Dios como el hombre para que mienta” y, además, Dios es infinitamente veraz, porque siendo infinitamente sabio, no puede engañarse, y siendo infinitamente santo no puede engañarnos. (v) La Fidelidad, salmo 144, 13 – cumple estrictamente tanto sus promesas como sus amenazas. “Fiel es el Señor en todas sus obras”.  (vi) La Justicia, Proverbios 2,14 “retribuye a cada cual según sus obras, premiando al bueno y castigando al malo”.

Al hablar de los atributos de su esencia podemos decir, que Dios es infinito e inmutable, no puede recibir más perfecciones que las que tiene, dado el hecho incontrovertible que si las necesitara dependería, entonces, de aquel que se las diera y por lo tanto dejaría de ser Dios para que aquel otro lo fuera. 

Así las cosas vemos que todo en Dios es en grado sumo e ilimitado: sus perfecciones, sus atributos y sus cualidades, su: sabiduría, honestidad, bonhomía, justicia, etcétera, son sin límite alguno, las tiene completas: infinitas, por eso no puede recibir nada más de lo que ya tiene, pues no hay más, y además lo que tiene lo tiene en grado de perfección absoluta, por eso no hay error ni en la cantidad, ni en la calidad. 

Dios no cambia.  Junto con su infinitud encontramos su inmutabilidad, esto es, que no está sujeto a cambios ni en su ser, ni en sus designios, ni tampoco, en los propósitos de su voluntad, porque todo lo que sucede ya lo tenía previsto y determinado desde la eternidad.  Y no lo puede hacer, porque no puede adquirir nada nuevo, ni perder nada de lo que tiene, si así pasara ya no sería infinito, y el cambio de designios importa, necesariamente, el conocimiento de cosas que antes se ignoraban y Dios desde la eternidad todo lo sabe, por eso en Santiago 1,17, nos dice, “Dios, en quien no cabe mudanza ni sombra de variación” y en Malaquías 3,6, también, “Yo soy el Señor y no cambio”.

Como la Iglesia fue creada por Jesucristo para que mediante ella participáramos de sus méritos para salvarnos, comparte con Él muchas de sus cualidades y atributos.  Por ejemplo, la Invariabilidad, mediante la cual ha conservado y conservará el tesoro recibido de Cristo Jesús, a saber: (i) El dogma, que es todo ese conjunto de las verdades de la fe, que se nos revelaron en la Sagrada Escritura y en la Tradición;  (ii) La moral, que es la ciencia que guía nuestros actos y ordena nuestra conducta de acuerdo con una determinada norma de obrar; (iii) Los sacramentos, que son signos sensibles instituidos por Cristo para darnos: la gracia, las virtudes, y los dones del Espíritu Santo.   Por ser instituidos por Cristo, la Iglesia no puede cambiarlos ni su esencia, ni establecer nuevos, solo puede reglamentar sus ceremonias; y por último (iv) la estructura de la Iglesia.

A pesar de que ni los dogmas, ni la moral, ni los sacramentos, ni la estructura de la Iglesia puede ser tocada, pues por haber sido dados por Cristo, y por eso son veraces, y comparten sus atributos divinos de la infinidad y la inmutabilidad, Francisco, el falso profeta, ha dado puntadas para realizar cambios en todos los aspectos, planteando cambios y abriendo puertas para adaptar la Iglesia a una modernidad que repugna y contradice todo lo que hemos aprendido y practicado durante 2.000 años.

En Marcos 16,16 el Señor nos dice que “el que crea y sea bautizado se salvará, pero el que no crea se condenará”.  Por eso la Iglesia tiene que ser infalible, es decir que no puede errar en asuntos pertinentes a la fe y a la moral, pues si pudiera errar, tendríamos que aceptar que Dios nos obliga a aceptar el error, lo que repugna a su sabiduría y a su santidad.

Cuando el Papa habla, por ser la máxima autoridad de la Iglesia Católica, por tener privilegios especiales como ser la roca sobre la cual se funda la Iglesia, por la infalibilidad que tienen sus pronunciamientos, tenemos la tendencia a creer a pie juntillas, con los ojos cerrados, lo que esta máxima autoridad diga.  Y participamos de la tendencia, como natural, de no controvertir sus “enseñanzas”, pues es el Vicario de Cristo, entendemos que es el mismo Cristo quien se está pronunciando.

¿Pero por qué personas como nosotros, y en número creciente estamos ahora controvirtiendo y dudando de muchas de las afirmaciones, negaciones, y enseñanzas del falso profeta, el Papa Francisco? ¿Por qué, cada vez es mayor el número de personas que dudan de que Francisco sea el papa?  En el caso mío, ya sé con nivel de certeza que Bergoglio no es un Papa legítimo, y ya estoy sospechando que sea el Falso Profeta de que se habla en el Apocalipsis y algunas de las razones que tengo son las siguientes:

El Papa no puede enseñar el error, si así lo hiciera, significaría que el infierno, esto es el espíritu de error y mentira prevalecería sobre la Iglesia, pues el Papa cuando actúa lo hace como Piedra, y según la promesa de Jesucristo, dada en Mateo 16, 18 “las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”, refiriéndose a la Iglesia, y esto no podemos reducirlo únicamente a cuando el Papa habla excátedra, en materias de Fe y de Moral y dirigiéndose a la Iglesia Universal. 

El Papa, como humano que es, no está exento de error, de equivocarse, eso es cierto, pero también es cierto que no puede cometer una equivocación por semana como ha pasado con este Papa.  Desde su elección a hoy a cometido más de 150 despropósitos, errores, contradicción de la doctrina, la moral, los sacramentos, etcétera y todo esto, como se dijo, es intocable, la verdad que son verdades que no pueden ser revisadas, ni cambiadas, ni siquiera por el mismo Dios, pues si así lo hiciera estaría contradiciendo sus propios atributos.

La verdad que Dios nos ha revelado es Inmutable, la verdad que se le ha entregado a la Iglesia Católica es Invariable, por esto no puede ser tocada ni por este Papa, ni por el próximo, ni por ninguno.

MAS DEL INFIERNO | PARTE DOS DE LA CARTA A MI HIJA HABLÁNDOLE DEL INFIERNO

http://maguilera52.blogspot.com.co/2016/02/carta-mi-hija-hablandole-del-infierno.html

Bueno Sofí: Tremendo problema que se me armó, por haber escrito la carta anterior en la que te hablaba del infierno, la verdad es que, como habíamos quedado, empecé esta serie de cartas, hablando de esa realidad tan dura porque es el sitio al que más fácil podemos llegar con las cosas que estamos haciendo con nuestras vidas y sobre todo con las que dejamos de hacer.  El plan original era hablar del infierno, del purgatorio y por último, para cerrar, al menos por ahora, el ciclo de las postrimerías, una carta súper especial, para hablar solo del cielo, del hermoso, deseado, pero tristemente esquivo cielo.

De todas maneras, como no sabemos cuántas veces te pueda volver a hablar de estas cosas, porque vaya uno a ver cuáles son los planes que Dios tiene para nosotros, me voy a extender más y te voy a dar más ejemplos, de pronto no tengamos un mañana, para que te los vuelva a contar.

Bueno, pues tenemos que seguir insistiendo sobre el infierno, muchos creerán que me he equivocado y que soy un exagerado, cuando en realidad lo único a que te invito es a que analicemos las consecuencias de nuestros actos, de los actos buenos y de los actos malos, quien evalúa solo las consecuencias buenas, se hace imprudente y negligente.  Sería como el negociante que al hacer las cuentas para montar un negocio pensara solo en los ingresos y en las rentas y desechara sin analizarlos, los gastos y los riesgos propios del sector, o del país.  

En la vida es necesario abandonar las actitudes fanáticas, por eso te invito a que nunca te montes en el fanatismo de la misericordia de Dios, ni en ningún otro, cree en ella, búscala, ansíala, disfrútala, pero no la sobrevalores, tenla siempre presente, pero dale el valor real que tiene. Nunca hagas como todo ese montón de personas  que se pegan de ese  concepto chimbo, que tienen, de la misericordia de Dios para creer, absurdamente, que se van a salvar sin hacer nada, como los musulmanes asesinos, que creen erradamente que asesinando cristianos se van a salvar.

Es por lo menos curioso, que ni los estudiosos, ni los santos, hayan sostenido nunca, que la salvación sea posible esperando aplastados la misericordia de Dios.  Solo hasta ahora, y esto es una novedad frente a lo que la Iglesia nos ha enseñado siempre,  algunos de los estudiosos, porque lo de santos estará por verse, sostienen que es más fácil salvarse que condenarse.  Yo no les creo y espero darte razones suficientes para que tú tampoco.

La verdad, toda catequesis debería empezar por el infierno, saber que tenemos un enemigo de nuestra salvación, qué existe, identificarlo e individualizarlo y tomar conciencia de lo mal que nos la pasaremos si nuestro comportamiento no se orienta en la dirección correcta y así, con una valoración objetiva dejamos de actuar como tontos y de creer falsamente que solo por negar el infierno y al demonio escaparemos de ello.  Tengamos claro que uno escapa del demonio luchando contra él, enfrentándolo.

Es necesario, también, tratar de entender cómo es que es el tema de los juicios de Dios, así objetivamente sabremos cómo proceder, porque sabremos cómo seremos juzgados, cómo es que es son los temas de la ira de Dios, su misericordia, su justicia, etcétera y solo después de eso, ahí sí, sentarnos cómodamente a decir que es mejor amar a Dios y temerle, y que su misericordia es eterna y esto o aquello, o, más bien, ponerse a trabajar para ganar el destino de la felicidad eterna Pero, por favor, que estas afirmaciones sean hechas siempre después de haber hecho juicios racionales, nunca emocionales, pues esos son pésimos.

En las normas sobre el discernimiento de espíritus, San Ignacio de Loyola dice que es típico del espíritu del mal tranquilizar a los pecadores.  Por eso es que todos los pecadores creen a pie juntillas que se van a salvar, se les olvida, o no tienen en cuenta, que Dios no puede ser burlado y que quien vive en estado habitual de pecado mortal, está en el camino de la condenación eterna.  Es claro que hay milagros de último minuto, que benefician solo a una minoría, y a menos que sostengamos, irracionalmente, que los milagros son la generalidad de las cosas, estamos obligados a aceptar que para la mayoría de las personas que viven en el estado de pecado mortal, la condenación final es la posibilidad más probable.

San Leonardo de Porto Maurizio, que fue un fraile de la orden de los franciscanos reformados del siglo XVI dio un sermón hermoso, que se llamó “El pequeño número de los que se salvan”, en el que se pregunta, entre otras cosas, si será mayor o menor, el número de los cristianos que se salvan frente al de los que se condenan.  Me llamó la atención también, que ya en esa época, hablaba de los libertinos que siempre están hablando de la misericordia de Dios, que viven sumidos en toda clase de pecados y se quedan profundamente dormidos en el camino al infierno.

Me encantaría poder asegurarte que todos iremos para el cielo, que todos nos salvaremos, me gustaría como hacen los protestantes, o sea los que se denominan cristianos, evangélicos y demás, decirte que solo basta con creer en que Jesucristo dio su vida por nosotros y que solo esto es necesario para salvarnos, pero me parece insuficiente, me encantaría como hacen la mayoría de “católicos”, sí, entre comillas, de nuestras parroquias, decirte que solo con creer te salvarás, serás justificada, pero no lo puedo hacer, prefiero decirte la verdad, respetar tu inteligencia, tu racionalidad, tu libertad y darte los elementos para que analices y decidas racionalmente si trabajas por la salvación de tu alma, o si más bien, pero sabiendo y conociendo, te quedas tranquila esperando una muy segura condenación, pues confío en tu inteligencia.

Sea lo primero asegurarte, que sin lugar a ninguna duda Dios nos quiere salvos y que tenemos un lugar reservado para nosotros en el cielo y que además, cada alma que se pierde produce un dolor infinito en Dios, pero también asegurarte que para la salvación Dios nos ha dado instrucciones y medios claros, no hay suposiciones, ni irracionalidades.

Pareciera que nuestro libre albedrío se orienta más a la perdición que a la salvación, más al caos que al orden, por esos parecemos más decididos a la perdición y a la condena, que a la salvación.   No te puedo decir por qué, pues desde mi punto de vista, no lo entiendo.

Mira por ejemplo algunas ideas tomadas del sermón del “pequeño número de los que se salvan”.  dice San Leonardo, que teólogos reconocidos como los cardenales Cayetano y Belarmino, y el padre Suárez, sobre todo este último, después de consultar a todos los teólogos y de hacer un estudio diligente del asunto, escribió: “el sentimiento más común que se tiene, es que, entre los cristianos hay más almas condenadas que almas predestinadas”.  Los padres de la iglesia, tanto griegos como latinos, sostienen lo mismo: "que son más los que se condenan que los que se salvan",  cuentan que a San Simeón Estilita, de la iglesia griega, le fue revelada, por Dios, esta verdad y de la pura impresión decidió asegurar su salvación viviendo en lo alto de un pilar durante cuarenta años, expuesto a la intemperie, orando y haciendo penitencia.  San Gregorio dice que: “Muchos alcanzan la fe, pero pocos hasta el reino celestial.” O San Anselmo quien declaró: “Hay pocos que se salvan.” O San Agustín, quien afirma aún más claramente: “Por lo tanto, pocos se salvan en comparación de aquellos que son condenados“. Y el más terrible de todos, San Jerónimo, que dijo: “Fuera de cien mil personas cuyas vidas han sido siempre malas, encontrarán apenas una que es digna de indulgencia.”

Pero, ahora sí la sentencia final, pues son nada menos que las palabras de la Sagrada Escritura, las sigo tomando del sermón, dice que cuando el diluvio universal, en tiempo de Noé, la raza humana entera quedó sumergida bajo las aguas y sólo ocho personas fueron salvadas en el Arca. Nadie menos que San Pedro dice: “Esta arca, es la figura de la Iglesia“, y San Agustín, añadió: “Y estas ocho personas que se salvaron significa que muy pocos cristianos se salvan, porque son muy pocos los que sinceramente renuncian al mundo, y aquellos que renuncian al mundo sólo con palabras no pertenecen al misterio que representa esta arca.” Dice también la Biblia que solo dos hebreos de cada dos millones entraron en la Tierra Prometida después de salir de Egipto, y que sólo cuatro escaparon del fuego de Sodoma y de las otras ciudades que se incendiaron y perecieron con ésta.  ¿Qué quiere decir esto? Pues que el número de los condenados, que será arrojado al fuego como paja, es mucho mayor que la de los salvados.

Pero no son las únicas citas, cuando le preguntan a Nuestro Señor Jesucristo “¿Señor, son pocos los que se salvan?” contestó, “esforzaos por entrar por la puerta angosta, porque muchos, os digo, tratarán de entrar y no podrán” y en otro pasaje dice: “muchos son los llamados, pero pocos los elegidos”, fíjate lo raro, el Dios de la misericordia que tanto nos predican, se queda sin  misericordia y no llama a todos, solo a muchos, y lo que es peor de esos muchos, solo pocos serán elegidos, como en contravía de todo lo que nos tratan de enseñar ahora, no?  De todas maneras es un tema para pensar.  Además pide que nos esforcemos para entrar por la puerta angosta, porque muchos trataran de entrar, por la puerta ancha de sus propias pasiones, y no podrán.

San Vicente Ferrer, relata que un archidiácono en Lyon renunció a su cargo y se retiró a un lugar desierto para hacer penitencia, y que murió al mismo día y hora que San Bernardo.  Después de su muerte, se le apareció a su obispo y le dijo: “Sepa, Monseñor, que en el mismo momento que morí, treinta y tres mil personas también murieron. De esta cifra, Bernardo y yo fuimos al Cielo sin demora, tres se fueron al purgatorio, y todos los demás cayeron en el Infierno.”

Otro padre franciscano, en una prédica, representó la fealdad del pecado de impureza tan fuertemente, que una mujer cayó muerta de tristeza en frente de todos. De repente volvió a la vida y dijo: “Cuando fui presentada ante el Tribunal de Dios, sesenta mil personas llegaron al mismo tiempo de todas partes del mundo; de ese número, tres fueron salvadas al ir al purgatorio, y todo el resto fueron condenadas”. 

Pero, ¿por qué la proporción de los que se salvan es tan baja frente a los que se condenan?  Siguiendo el razonamiento de este santo, dice que se salvan los inocentes y los arrepentidos, pero no los que no se arrepienten, ni tampoco los que se arrepienten mal, pues ese es el requisito para optar por la misericordia de Dios, acudir al tribunal del perdón, arrepentirse.

Las personas llegan a su destino de acuerdo con el camino que eligieron, el que toma el camino del mal llega al infierno, el que toma el camino del bien al cielo, no es racional creer que tomando el mal camino se llegue al buen destino, claro que existe la posibilidad, como ya te dije, de que por un milagro de último momento, quien va por el mal camino, llegue al buen destino, pero fíjate, el milagro es tan excepcional, que por eso es milagro, y no deja de confirmar que solo sus pocos beneficiarios serían salvos, todos los demás se perderían.

San Juan Crisóstomo creía que muchas personas caminan hacia el infierno a lo largo de su vida y no entendía por qué la gente se sorprende al concluir que terminen en el infierno.  Imagínate cuántos se mueren sin alcanzar a arrepentirse, por una bala perdida, en una tragedia natural, en una operación, simplemente dormidos, o por ejemplo, el caso de los enfermos que se confiesan, por única vez en su vida, en el último momento, acaso se salvarán, yo pienso que ahí es donde se necesita el milagro de la misericordia de Dios, pues se trata de una persona que no se sabe confesar, angustiada, inestable, asustada, sin saber ni siquiera que es pecado, y además con el demonio encima confundiéndolo y tentándolo, buscando por todos los medios echarlo al infierno. 

Ojo, siempre ten presente que la misericordia de Dios es grande.  Sí, eso es cierto, pero para los que le temen y también que su justicia es grande para los que no le temen, y que además condena a todos los pecadores obstinados.

Entonces pilas, porque claro que hay muchas personas que se salvan, obvio, por eso San Juan en un pasaje dice “yo vi una gran multitud", y en otro con palabras de Nuestro Señor Jesucristo, “muchos vendrán de oriente y de occidente y harán fiesta con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los Cielos".  No es que esté diciendo que nadie se salve, ojo, lo que te estoy diciendo, repitiendo a los santos, es que son muy poquitos los que se salvan frente al número de los que se pierden.

Dice, en Juan 17, 25, nuestro Señor: “Padre Justo, el mundo no Te ha conocido“, por qué no dice padre “Padre Todopoderoso, Bondadoso y Misericordioso“. Dice “Padre Justo“, por que se debe entender, en sana lógica, que de todos los atributos de Dios, ninguno debe ser más reconocido que Su justicia.  Sabes qué es lo que pasa, que los hombres se niegan a creer lo que tienen miedo a sufrir.


El padre misericordioso y bondadoso, que también existe, aparece, pero después del perdón, del arrepentimiento.  Por eso el que cree y obedece vive con el padre misericordioso, y el que cree pero no obedece, al igual que el que no cree, convive con el padre justo.

No me vayas a malinterpretar, no estoy diciendo que Dios te condena, tampoco a mal entender, independientemente de lo que predican los pelagianos, los protestantes, los evangélicos, los malos cristianos, los herejes, sobre salvación gratuita, cuando estás en el juicio frente a Dios, si te condenas, la condena proviene de ti, pues todo el que está condenado lo está por su propia malicia y porque quiere estar condenado.  Como ya te lo he dicho Dios quiere que todos los hombres se salven y todos nos encontramos en necesidad de la gracia de Dios, la condena, pues, depende del hombre y de su propia malicia, en ningún caso de Dios.  Dios lo que nos pide es que enderecemos nuestros camino, dejemos el pecado, si nos convertimos viviremos. y ahí sí, en esa conversión se tendría un maravilloso encuentro con la Misericordia infinita de Dios.

Te invito a que vayamos juntos a la capilla y frente al santísimo, arrodillados le digamos a Jesucristo, con el corazón en la mano: “Señor, confieso que hasta ahora no he vivido como cristiano. No soy digno de ser contado entre Tus elegidos. Reconozco que merezco ser condenado; pero Tu misericordia es grande y lleno de confianza en Tu gracia, Te digo que quiero salvar mi alma, aunque tenga que sacrificar mi fortuna, mi honor, y hasta mi vida, con tal que sea salvado. Si he sido infiel hasta ahora, me arrepiento, deploro, detesto mi infidelidad, Te pido humildemente que me perdones por ello. Perdóname, buen Jesús, y también fortaléceme, para que pueda ser salvado. Te pido no la riqueza, ni el honor ni la prosperidad; Te pido una sola cosa, que salves mi alma.”

Te quiero mucho

CARTA A MI HIJA HABLÁNDOLE DEL INFIERNO

Querida Sofi:  

Te quiero aclarar con todo el cariño, pero también con toda la firmeza que mis afirmaciones a cerca del infierno no tienen nada que ver con terrorismo moral, no quiero asustarte, quiero despertarte, abrirte los ojos.

A pesar de que ya lo sabes, mi único interés es alertarte sobre el hecho incontrovertible, además de fe, que tiene que ver con el hecho de que una vez muera nuestro cuerpo material nos enfrentaremos a la realidad eterna a que nos hemos hecho acreedores, que puede ser vida, pero también muerte, en ambos casos eterna y en ambos casos irreversible.

Sabemos, porque así está escrito en la Biblia y en esa realidad nos educaron, que Dios nos creó, casi tan perfectos como a los ángeles, para que lo adoráramos y para nuestra propia felicidad, esta realidad, este plan original se vio trastocado por cuenta del pecado original, que implicó que fuéramos expulsados del Paraíso y enviados a este "valle de lágrimas".

Solo por comer del fruto del árbol del Bien y del mal, fuimos castigados y expulsados del Paraíso, desde ahí, conscientes de nuestra desnudez y condenados a ganarnos el pan con el sudor de la frente y esclavos del pecado; esta, la primera gran prueba de que Dios si castiga.  Castigos de los que tenemos multitud de ejemplos: La Torre de Babel, Sodoma y Gomorra, el diluvio universal, la persecución y expulsión de Israel, su pueblo, durante 1.800 años.

Nuestro Dios es un Dios de amor, es un Dios de Misericordia, pero también, y no nos llamemos a engaño, es Justicia infinita, no seamos inocentes y no nos comamos las herejías y las patrañas que ahora nos están tratando de meter por entre los ojos algunos curas y laicos a quienes les ha dado por negar la existencia del mismo.

Claro que Dios nos ama y nos quiere con Él, tanto así, que para redimirnos del pecado envió a su hijo, Nuestro Señor Jesucristo, para que diera su vida por nosotros, quien derramó, en la cruz, hasta la última gota de su sangre para el perdón de nuestros pecados.  Pero esto no es así no más.  Él nos creó gratuitamente, eso es verdad, nos llenó de dones, también es cierto, pero la salvación necesita de trabajo y esfuerzo por parte nuestra.  Pretender cínicamente, que porque Dios es amor, nos salvaremos del castigo, no solamente es irresponsable, sino que además, esa actitud por sí misma, es pecado, es pecado mortal y es uno de los únicos cinco pecados que no tiene perdón de Dios porque va contra el Espíritu Santo, es el pecado de presunción.

A pesar de lo que te puedan llegar a decir algunos curas, una vez muere la persona, enfrenta su juicio particular, conoce a Jesucristo y su Grandeza, prueba el Amor Infinito, la Verdad Infinita, la Misericordia Infinita, lo malo, es que también prueba la Justicia Infinita.  Este juicio consiste, en que uno mismo compara su vida, sus hechos, sus actos, sus ejecutorias, sus acciones y sus omisiones contra la palabra, contra Dios, y el alma sabe en un instante, en un momento, cuál será su destino, si el cielo, el purgatorio o el infierno.

El infierno existe, existe y, además, es un dogma de fe, luego es obligatorio para todos los católicos creer en su existencia, es un lugar físico, también es un estado del alma, es un castigo eterno y además es terrible.  Si el destino del alma es el infierno, en ese terrible lugar, el alma es privada de la chispa del Espíritu Santo que tiene, por eso se dice que el infierno es la ausencia de Dios, esto es terrible, no como lo tratan de pintar algunos.  Es que, una cosa es no sentir a Dios teniéndolo, como nos pasa a todos muchas veces a lo largo de la vida y otra es no sentirlo porque no lo tiene, ese es el primer castigo del infierno, ausencia que se mantendrá para siempre, por toda la eternidad; el segundo castigo es saber de lo que se está perdiendo, pues durante el juicio particular estuvo frente a Él y percibió lo infinito de sus dones y de sus bendiciones; el tercer castigo, tiene que ver con experimentar la presencia permanente de Satanás, recuerda el susto que genera estar frente a una persona mala, así sea por segundos, que tal estar frente a la encarnación del mal por toda la eternidad, piensa en eso, cómo será ese terror; el cuarto castigo, es estar en el lago de fuego, pagando, las consecuencias del pecado y el suplicio correspondiente al pecado cometido.  Solo odio, dolor, y mal por toda la eternidad.

Nuestro Señor menciona varias veces la existencia del infierno. Basta ver la sentencia de Mateo (25, 31-46) "Id malditos al fuego eterno", y el Apocalipsis nos habla del "lago de fuego. Muchos Concilios han declarado de fe pública la existencia del infierno y purgatorio y consideran hereje a quien lo niegue.  Por ejemplo el Concilio Lateranense IV (D. 801) dice van a él, los que mueren en pecado mortal (D1002; D 1306, Etc.), el purgatorio es verdad de fe divina y católica definido por los Concilios Lyon (D8569) Florentino (D1304) y Tridentino (D1820) refrendados por el Vaticano II (Lg Nos 48, 49,50). 

El catecismo de la Iglesia Católica, ordenado y realizado por Juan Pablo II, desde el numeral 1033 advierte sobre la existencia del infierno, sobre esa realidad tan terrible y siguiendo las enseñanzas de Cristo, la Iglesia advierte a los fieles de la triste y lamentable realidad de la muerte eterna, llamada también infierno.

La Virgen en Fátima mostró el infierno a los niños, quienes, terriblemente asustados, convirtieron sus inocentes vidas en una penitencia total. De su gravedad y dificultad advierten también: Santa Teresa de Jesús, Don Bosco, la Beata Ana Catalina Emmerick, santa Faustina Kowalska, Martha Robin y muchos otros.

Solo en la mala fe absoluta y en el intento de llevar almas al infierno se puede entender la pertinaz insistencia de teologías modernas como la Holandesa, la Alemana, la Hedonista, la de la Liberación, negando su existencia y sustrayendo a los fieles de sus obligaciones y cargas para lograr la salvación del alma, pero claro, al negar el castigo, así como el lugar del castigo, podría uno concluir que daría lo mismo portarse como Teresa de Calcuta o como el peor de los criminales, pues en todos los casos los méritos o reprimendas por la conducta durante la vida conducen al mismo sitio.  Le oímos a Francisco hace pocos días comentar que las almas de los egoístas una vez muertas se difuminarían, y que todos los demás nos veríamos en el cielo, qué teología tan horrorosa, pues sabemos de boca del mismo Jesucristo que la Justicia de Dios es retributivo y, recompensa a quien le obedece y castiga al que no vive su palabra y la rechaza, ignora o desobedece.  Mateo 25: 31-46 "venid benditos de mi Padre al Reino, pues obedecieron la ley del amor y las obras, e, id malditos al fuego eterno" para quienes rehusaron obedecer sus mandatos de dar la vida por los demás.  Esta frase es terrible pues llegado el momento de perder a Dios para siempre, el condenado exclamará y se dará cuenta que ha perdido a su Creador, a su Redentor y a su Padre.  Ha perdido a Dios y con Dios ha perdido a María, ha perdido la vista de los ángeles, ha perdido todo.  No puede haber nada peor que saberse condenado para siempre.

"Muchas almas van al infierno porque nadie ora por ellas", dice la Virgen de Fátima e invita a la conversión de todos y a no ignorar las realidades eternas que, so pretexto de no asustar a las personas, guardan silencio y quitan a las personas el conocimiento de aquello que les infundía "un santo temor de Dios" terminando así en un facilismo religioso en donde Dios se convierte en un alcahuete de nuestros pecados.

Te puedo dar decenas de citas bíblicas o doctrinales donde se habla del Infierno, del demonio y del castigo eterno.  Hay libros enteros dedicados a eso.  Te recomiendo, leer directamente de la Biblia y del Catecismo de la Iglesia Católica, pero además pedir en oración al Espíritu Santo que te ilumine y te llene de gracia, y sobre todo pedir por los sacerdotes que no creen en el infierno y arrastran con ellos a muchas almas a la perdición.   

Al ver todo esto decidí no callarme más  y alertar a la gente, no puedo seguir cómodo en mi silencio, viendo como dos o tres personas de manera aislada defienden mi religión, es necesario que abramos los ojos y desmontemos esa religión farsante y ridícula que se está organizando desde las más altas jerarquías.

Si en tu proceso racional, lo que quieres es usar el criterio de autoridad, te puedo dar citas de verdaderas autoridades en temas eclesiásticos y teológicos, como por ejemplo: Santo Tomás de Aquino, uno de los más grandes doctores de la Iglesia, quien dice que "...la justicia de Dios requiere la eternidad del infierno como pena indicativa del mal.  Es un principio admitido que debe existir proporción entre la culpa y la pena, entre el crimen y el castigo.  Y en verdad la gravedad de la culpa se deduce de la dignidad de la persona ofendida.  El pecado ofendido a una Majestad Infinita reviste, por lo mismo, una malicia infinita, haciéndolo merecedor de un castigo infinito.  Pero como el hombre es limitado y finito en su ser, no puede ser susceptible de una pena infinita en intensidad, pero puede ser castigado con una pena infinita en duración, es decir, eterna... la existencia del infierno es un dogma de la razón y un artículo de fe".

San Pablo, otro gigante de nuestra fe dice: "trabajad con temblor y temor por vuestra salvación".  Hay dos caminos, uno es estrecho y áspero, por el que caminan unos pocos, y el otro es ancho y lleno de flores, el de la perdición, que es por donde camina la mayoría.  

Cuando le preguntan Jesús dice, al final muchos querrán entrar y no podrán. Muchos son los llamados, pocos son los elegidos.  Sabemos que la salvación exige violencia, negación de sí mismo y una decidida y férrea voluntad para trabajar por la salvación, con seriedad y disciplina.  Sabemos que es muy difícil y solo los más esforzados lo logran, pero también sabemos que uno pone lo poco, lo posible, lo más fácil y Dios pone todo lo demás.

Para empezar a cerrar vuelvo al principio.  En el Diluvio fue salvo únicamente Noé con su familia, en Sodoma y Gomorra Lot con sus hijas, pero no son los únicos ejemplos, hay más.  Luego algo pasa entre el Dios bondadoso, misericordioso, madre, cómplice y parcero que debería salvar a todos como nos lo están predicando muchas de las jerarquías de nuestra Iglesia y el Dios de verdad que premia o castiga de acuerdo con los merecimientos de cada uno.

Con todo el respeto por tu libre albedrío, por tu libertad, te invito a que busquemos a Dios con disciplina, pero al Dios que aparece en la Biblia y en la doctrina de la Iglesia, al Dios verdadero, no a ese dios hecho a tu imagen y semejanza, no te hagas un dios tan chiquito como los de la nueva era, acuérdate que tú eres hecha a imagen y semejanza de Dios, es decir al revés de lo que te están enseñando, El Dios de verdad, es un Dios que exige renuncia, sacrificio, penitencia, negación, morir a sí mismo, coger los propios bienes, venderlos, darlos a los pobres y seguirlo, ese es nuestro Dios, el Dios de la vida eterna, no el que el mundo nos está dando, el del placer, comodidad, el poder, el tener, el acumular riqueza, a recorrer la vida por el camino ancho y lleno de flores, sin esfuerzo alguno para salvar el alma, enfrentándonos sin dudarlo a la condenación eterna.

DIDACHÉ (DIDAJÉ)


La Didache (Didajé), o Enseñanzas de los Doce Apóstoles, fue escrito entre el año 65 y 80 A.D. y encontrado en 1873 en Macedonia, cerca de Constantinopla. Es el primer catecismo escrito que conocemos. Reconocido con gran estima por los Padres de la iglesia.  Por este documento sabemos como ellos interpretaban las enseñanzas de los Apóstoles y como vivían. Codifica las reglas de vida que deben saber los cristianos de manera práctica para la enseñanza.

CAPITULO 1

1:1 Hay dos caminos, el de la vida y el de la muerte, y grande es la diferencia que hay entre estos dos caminos.

1:2 El camino de la vida es éste: Amarás en primer lugar a Dios que te ha creado, y en segundo lugar a tu prójimo como a ti mismo. Todo lo que no quieres que se haga contigo, no lo hagas tú a otro.

1:3 Y de estos preceptos la enseñanza es ésta:
Bendecid a los que os maldicen y rogad por vuestros enemigos, y ayunad por los que os persiguen. Porque ¿qué gracia hay en que améis a los que os aman? ¿No hacen esto también los gentiles? Vosotros amad a los que os odian, y no tengáis enemigos.

1:4 Apártate de los deseos carnales. Si alguno te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele la izquierda, y serás perfecto. Si alguien te fuerza a ir con él durante una milla, acompáñale dos. Si alguien te quita el manto, dale también la túnica. Si alguien te quita lo tuyo, no se lo reclames.

1:5 A todo el que te pida, dale y no le reclames nada, pues el Padre quiere que se dé a todos de sus propios dones. Bienaventurado el que da conforme a este mandamiento, pues éste es inocente. ¡Ay del que recibe! Si recibe porque tiene necesidad, será inocente; pero si recibe sin tener necesidad, tendrá que dar cuenta de por qué recibió y para qué: puesto en prisión, se le examinará sobre lo que hizo, y no saldrá hasta que no devuelva el último cuadrante.

1:6 También está dicho acerca de esto: que tu limosna sude en tus manos hasta que sepas a quién das.

CAPITULO 2

2:1. El segundo mandamiento de la Enseñanza es éste.

2:2 No matarás, no adulterarás, no corromperás a los menores, no fornicarás, no robarás, no practicarás la magia o la hechicería, no matarás el hijo en el seno materno, ni quitarás la vida al recién nacido. No codiciarás los bienes del prójimo.

2:3 No perjurarás, no darás falso testimonio. No calumniarás ni guardarás rencor.

2:4 No serás doble de mente o de lengua, pues la doblez es lazo de muerte.

2:5 Tu palabra no será mentirosa ni vana, sino que la cumplirás por las obras.

2:6 No serás avaro, ni rapaz, ni hipócrita, ni malvado, ni soberbio. No serás codicioso, o hipócrita, o malicioso ni orgulloso, no escucharás consejos maliciosos contra el prójimo.

2:7 No tramarás planes malvados contra tu prójimo. No odiarás a hombre alguno, sino que a unos los convencerás, por otros rogarás, a otros los amarás más que a tu propia alma.

CAPITULO 3

3:1 Hijo mío, aléjate de todo lo que es malo, y de todo lo que se le parezca.

3:2 No te irrites, porque la furia lleva al asesinato. No seas celoso, querelloso, de temperamento rápido, pues todo esto lleva a matar.

3:3 Hijo mío, no seas carnal, porque la carne lleva a la fornicación, no seas un hablador sucio, no te vanaglories mucho, porque de todas estas cosas sale el adulterio.

3:4 Hijo mío, no seas un observador de presagios o agüeros, no seas un hechicero, ni astrólogo, ni purificador, ni desees ver estas cosas, porque de todo esto nace la idolatría.

3:5 Hijo mío, no seas mentiroso, la mentira lleva al robo, no seas codicioso o engreído, de todas estas cosas surge el robo.

3:6 Hijo mío, no seas un murmurador, ya que lleva a la blasfemia, no seas de mente enferma o voluntad egoísta, porque de todo esto nacen las blasfemias.

3:7 Mas bien sé manso, porque los mansos heredarán la tierra;

3:8 Se sin embargo generoso, ten compasión, no hagas daño, se pacífico, y bueno, y ten temor siempre de las palabras que has escuchado.

3:9 No te exaltarás a ti mismo, ni darás demasiada confidencia a tu alma. Tu alma no se debe unir con las engreídas, sino que debe caminar con las almas justas y humildes.

3:10 Acepta todo lo que te pasa como bueno, sabiendo que sin Dios nada pasa.

CAPITULO 4

4:1 Hijo mío, te acordarás de día y de noche del que te habla la palabra de Dios, y le honrarás como al Señor porque donde se anuncia la majestad del Señor, allí está el Señor.

4:2 Buscarás cada día los rostros de los santos, para hallar descanso en sus palabras.

4:3 No harás cisma, sino que pondrás paz entre los que pelean. Juzgarás rectamente, y no harás distinción de personas para reprender las faltas.

4:4 No andarás con alma dudosa de si sucederá o no sucederá.

4:5 No seas de los que extienden la mano para recibir, pero la retiran para dar.

4:6 Si adquieres algo por el trabajo de tus manos, da de ello como rescate de tus pecados.

4:7 No vaciles en dar, ni murmurarás mientras das, pues has de saber quién es el buen recompensador de tu limosna.

4:8 No rechazarás al necesitado, sino que tendrás todas las cosas en común con tu hermano, sin decir que nada es tuyo propio; pues si os son comunes los bienes inmortales, cuánto más los mortales.

4:9 Tu mano no se levantará de tu hijo o de tu hija, sino que les enseñarás desde su juventud el temor de Dios.

4:10 No mandarás con aspereza a tu esclavo o a tu esclava que esperan en el mismo Dios que tú, no sea que dejen de temer a Dios que está sobre unos y otros... porque El viene no a llamar de acuerdo a las apariencias, sino a lo que el Espíritu ha preparado.

4:11 Vosotros, los esclavos, someteos a vuestros señores como a imagen de Dios con reverencia y temor...

4:12 Odiarás la hipocresía y todo lo que no es grato a Dios.

4:13 No abandonarás los mandamientos del Señor, sino guardad lo que has recibido, sin agregarle o quitarle;

4:14 En la Iglesia confesarás tus pecados, y no te acercarás a la oración con mala conciencia. Este es el camino de la vida

CAPITULO 5

5:1 El camino de la muerte es éste. Primero de todo, es maligno, y lleno de maldiciones, se encuentran asesinatos, adulterios, concupiscencia, fornicación, robos, idolatrías, brujerías, orgullo, malicia, engreimiento, mal hablados, celos, audacia, orgullo, arrogancia.

5:2 Hay aquellos que acosan al bueno-amantes de la mentira, no conocen la recompensa de la rectitud, no se acercan al juicio bueno y correcto, no miran por lo bueno sino que por lo malo, de quienes la humildad y paciencia están lejos, amando cosas que son vanas, buscando recompensas, no teniendo compasión del necesitado, no trabajando por el que está en problemas, no conociendo al que los hizo, asesinos de niños, corruptores de la imagen de Dios, quienes se alejan de los necesitados y los oprimen más en sus problemas, jueces injustos de los pobres, errando en todas las cosas. De todo esto, hijos, sean librados.

CAPITULO 6

6:1 Ve que nadie te impulse a errar de este camino de la doctrina, porque te aparta de Dios.

6:2 Si tú eres capaz de soportar el yunque del Señor, serás perfecto; pero si no eres capaz, haz lo que seas capaz.

6:3 Referente a la comida, soporta lo que seas capaz, pero ten cuidado con las cosas ofrecidas como sacrificios a los ídolos, porque es el servicio de dioses infernales.

CAPITULO 7

7:1 Y referente al bautismo, bautiza de este modo: habiendo recitado estos preceptos, bautiza en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, en agua viva;

7:2 Pero si no tienes agua corriendo, bautiza en otra agua, y si no puedes bautizar en agua fría, hazlo con agua tibia;

7:3 Pero si no tienes ninguna, echa agua tres veces sobre la cabeza, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

7:4 Y antes del bautismo, el bautizado y el que bautiza debe ayunar previamente, y todos los que puedan. Tu le ordenarás al que esta bautizando que ayune uno o dos días antes.

CAPITULO 8

8:1 Pero no hagas que tu ayuno sea con los hipócritas, porque ellos ayunan en el segundo y quinto día de la semana. Mas bien, ayuna en el cuarto y sexto día.

8:2 No ores como los hipócritas, sino como el Señor lo ha ordenado en Su evangelio, ora así: Padre Nuestro que estás en los Cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad así en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras deudas como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Tuya es la gloria y el poder por siempre.

8:3 Tres veces al día reza de esta manera.

CAPITULO 9

9:1 Referente a la Eucaristía, da gracias de esta manera.

9:2 Te damos gracias, Padre nuestro, por la santa viña de David Tu siervo, la que nos diste a conocer a nosotros por medio de Jesús, Tu siervo. A Ti la gloria por los siglos.

9:3 Luego sobre el trozo de pan: Te damos gracias, Padre nuestro,  por la vida y el conocimiento, que nos diste a conocer por medio de Jesús Tu siervo. A Ti la gloria por los siglos.

9:4 Como este fragmento estaba disperso sobre los montes, y reunido se hizo uno, así sea reunida Tu Iglesia de los confines de la tierra en Tu reino.  Porque Tuya es la gloria y el poder, por Jesucristo, por siempre.

9:5 Que nadie coma ni beba de vuestra comida de acción de gracias, sino los bautizados en el nombre del Señor, pues sobre esto dijo el Señor: No deis lo que es santo a los perros.

CAPITULO 10

10:1 Después de saciaros, da gracias así:

10:2  Te damos gracias, Padre santo, por Tu santo nombre que hiciste morar en nuestros corazones, y por el conocimiento, la  fe y la inmortalidad que nos has dado a conocer por medio de Jesús, Tu Hijo, para El sea la gloria por siempre.

10:3 Tú, Señor omnipotente, creaste todas las cosas por causa de tu  nombre, y diste a los hombres alimento y bebida para su disfrute,  para que te dieran gracias. Mas a nosotros nos hiciste el don de un  alimento y una bebida espiritual y de la vida eterna por medio de tu  Hijo.

10:4 Por sobre todo, te agradecemos que nos puedas salvar; para El sea la gloria por siempre.

10:5 Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, para librarla de todo mal y hacerla  perfecta en tu caridad, y congrégala desde los cuatro vientos, santificada, en Tu reino que le has preparado. Porque tuyo es el poder y la gloria por los siglos.

10:6 Has que venga la gracia, y deja que pase este mundo. Hosana al Hijo de David. Si alguien es santo déjalo venir a la Eucaristía; si no lo es, déjalo que se arrepienta. Amén.

10:7 A los profetas, dejadles dar gracias cuanto quieran.

CAPITULO 11

11:1 Quienquiera que, entonces, venga y te enseñe todas las cosas que se han dicho antes, recíbelo.

11:2 Pero si el mismo maestro, extraviado, os enseña otra doctrina para vuestra disgregación, no le prestéis oído;  si, en cambio, os enseña  para aumentar vuestra justicia y conocimiento del Señor, recibidle como al mismo Señor.

11:3 Concerniente a los apóstoles y profetas, actúa de acuerdo a la doctrina del Evangelio.

11:4 Deja que cada apóstol que viene a ti sea recibido como al Señor.

11:5 El se quedará un día, y si es necesario, dos, pero si se queda por tres días, él es un falso profeta.

11:6 Cuando el apóstol se vaya no tome nada consigo si no  es pan hasta su nuevo alojamiento. Si pide dinero, es un falso profeta.

11:7 Y no atentarás o discutirás con ningún profeta que hable en el Espíritu, porque todos los pecados serán perdonados, pero este pecado no será perdonado.  11:8 Con todo, no todo el que habla en espíritu es profeta, sino el que tiene el modo de vida del Señor.  En efecto, por el modo de vida se distinguirá el verdadero profeta del falso.

11:9 Y cada profeta que ordene en el Espíritu que se tienda la mesa, no deberá comer de ella él mismo, si lo hace, es un falso profeta;

11:10 y cada profeta que enseñe la verdad, si no la practica, es un falso profeta;

11:11 y cada profeta, probado como verdadero, y trabajando en el misterio visible de la Iglesia, pero que no enseña a otros a hacer lo que el hace, no debe ser juzgado por ti, porque tiene su juicio con Dios, porque así hicieron los profetas del pasado.

11:12 Pero al que dice en espíritu: Dame dinero, o cualquier otra cosa, no le prestéis oído. En cambio si dice que se dé a otros necesitados, nadie lo juzgue.

CAPITULO 12

12:1  Todo el que viniere en nombre del Señor, recibidle. Luego examinándole le conoceréis por su derecha y por su izquierda, pues tenéis discernimiento, conocimiento de lo bueno y de lo malo

12:2 Si la persona que viene es un peregrino, asístelo en lo que puedas, pero no se debe quedar contigo por más de dos o tres días, al menos haya una necesidad.  12:3 Si quiere quedarse entre vosotros, teniendo un oficio, que trabaje para su sustento.

12:4 Si no tiene oficio, proveed  según prudencia, de modo que no viva entre vosotros cristiano alguno ocioso.

12:5 Si no quiere aceptar esto, se trata de un traficante de un traficante de Cristo. De ésos mantente lejos.

CAPITULO 13

13:1 Todo auténtico profeta que quiera morar de asiento entre vosotros es digno de su sustento.

13:2 Igualmente, todo auténtico maestro merece también, como el trabajador, su sustento.

13:3 Por tanto, tomarás siempre las primicias de los frutos del lagar y de la era, de los bueyes y de las ovejas, y las darás como primicias a los profetas, pues ellos son vuestros sumos sacerdotes.

13:4 Pero si no hay profetas, dalo a los pobres.

13:5 Si haces pan, toma las primicias y dalas conforme al mandato.

13:6  Si abres una jarra de vino o de aceite, toma las primicias y dalas a los profetas.

13:7 De tu dinero, de tu vestido y de todas tus posesiones, toma las primicias, según te pareciere, y dalas conforme al mandato.

CAPITULO 14

14:1 En el día del Señor reunios y romped el pan y haced la Eucaristía, después de haber confesado vuestros pecados, a fin de que vuestro sacrificio sea puro.

14:2 Todo el que tenga disensión con su compañero, no se junte con vosotros hasta que no se hayan reconciliado, para que no sea profanado vuestro sacrificio.

14:3 Este es el sacrificio del que dijo el Señor: “En todo lugar y tiempo se me ofrece un sacrificio puro: porque yo soy el gran Rey, dice el Señor, y mi nombre es admirable entre las naciones”


CAPÍTULO 15

15:1 Elegíos obispos y diáconos dignos del Señor.  hombres mansos, no amantes del dinero, sinceros y probados; porque también ellos os sirven a vosotros en el ministerio de los profetas y maestros.

15:2 No los despreciéis, ya que tienen entre vosotros el mismo honor que los profetas y maestros

15:3 Repréndanse unos a otros, no con ira sino pacíficamente, como lo manda el Evangelio; y, no dejes que nadie hable a nadie que actúe desordenadamente referente al prójimo, ni le dejes escuchar de ti hasta que se arrepienta.

15:4  Que tus oraciones y alma y todas tus obras hagan como lo manda el Evangelio de nuestro Señor.

CAPITULO 16

16:1 Vigilad sobre vuestra vida. No se apaguen vuestras linternas, y no dejen de estar ceñidos vuestros lomos, sino estad preparados, pues no sabéis la hora en que vendrá nuestro Señor.

16:2 Reunios con frecuencia, buscando lo que conviene a vuestras almas, pues de nada os servirá todo el tiempo en que habéis creído si no consumáis vuestra perfección en el último momento.

16:3 En los últimos días se multiplicarán los falsos profetas y los corruptores, y las ovejas se convertirán en lobos, y el amor se convertirá en odio.

16:4 En efecto, al crecer la iniquidad, los hombres se odiarán entre si, y se perseguirán y se traicionarán: entonces aparecerá el extraviador del mundo, como hijo de Dios, y hará señales y prodigios, y la tierra será entregada en sus manos, y cometerá iniquidades como no se han cometido desde siglos.

16:5  Entonces la creación de los hombres entrará en la conflagración de la prueba, y muchos se escandalizarán y perecerán. Pero los que perseveren en su fe serán salvados por el mismo que había sido maldecido.

16:6 Entonces aparecerán las señales auténticas: en primer lugar el signo de la abertura del cielo, luego el del sonido de trompeta, en tercer lugar,  la resurrección de los muertos.

16:7 Como  está dicho: “Vendrá el Señor y todos los santos con El (Zac 14, 5).

16:8 Entonces el mundo verá al Señor viniendo de entre las nubes del cielo