LA POSESIÓN DEMONIACA

Desde la creación misma, cuando los demonios se rebelaron contra Dios y fueron expulsados y enviados al abismo, se comienza a plantear la guerra entre el bien y el mal, la que sabemos de antemano, perderá el mal.  Son millones de batallas individuales, una por cada alma.  Desafortunadamente muchas de ellas, muchísimas se pierden y se condenan.

El hombre es creado bueno y con tendencia hacia el bien.  Por su pura naturaleza tiende al bien y busca a Dios.  El problema es que nacemos con la marca del pecado original, el de Adán y Eva, que nos hace proclives al pecado, por eso durante toda la vida buscamos a Dios y caemos en el pecado.  Buscamos el bien y terminamos haciendo el mal.

Ese ideal de vida de buscar la gracia de Dios, su conocimiento, su adoración, se logra mediante la utilización de los canales de gracia en la Iglesia:  la confesión, la eucaristía, la meditación de la Palabra, la comunidad, la catequesis.  Es un camino de fe en que debemos transitar ojalá en compañía de la familia, ayunando y ofreciendo penitencia.  Cf. Mc 9, 14-29 (hay espíritus que solo se pueden sacara con ayuno.

Esto en cuanto a tiene que ver con el ideal de vida, con el deber ser como dirían los filósofos.  Pero otra cosa tiene que ver con lo que hacemos en la realidad.  Jesús lo dijo mi reino no es de este mundo.  El príncipe de este mundo es otro.  El otro, decimos nosotros para no tener ni siquiera que nombrarlo.  Y es príncipe del engaño, de la mentira y de la muerte.  Dice San Juan (10,10) el ladrón no viene más que a robar, matar y destruir.  Mientras que el señor Jesús dice Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia.

Los católicos pretendemos no ser del mundo.  Pero a pesar de no ser del mundo, estamos en el mundo y estamos influidos por las cosas del mundo.  Y tenemos cientos, miles de influencias de cosas que tienen que ver con el mundo.  Cosas que nos apartan de Dios y de su reino.  Pero además de cosas que no solo nos apartan de Dios sino que, a la larga, permiten que seamos influidos, dominados y aún poseídos por demonios.

 Hay algo que no debe ser olvidado.  Satanás y sus huestes del mal no pueden hacer nada a nadie, a menos que tengan el permiso de Dios (Job 1, 2).  Y siendo este el caso, aunque Satanás crea que está alcanzando sus propios propósitos, realmente está cumpliendo los buenos propósitos de Dios... aún en el caso, por ejemplo, de la traición de Judas.

El solo pecado original nos deja expuestos, nacemos con las puertas abiertas para el dominio del mal, por eso la urgencia de bautizar a los niños.  Pues con ese sacramento, se expulsan a los demonios, de hecho, teológicamente, el bautismo es conocido por ser un exorcismo simple, que además es el sacramento por el que somos incorporados a la Iglesia, comunidad de fe y de vida, "integrándonos en su construcción para ser morada de Dios, por el Espíritu" (Ef. 2,22).  Este es el sacramento primero de la iniciación cristiana, el baño ritual en las aguas salvadoras de la gracia divina manifestada en Jesucristo, Palabra de Dios encarnada.

Por el bautismo de los niños la Iglesia manifiesta la fe en el Dios que guía providentemente nuestra vida con su gracia, haciéndonos partícipes de su vida divina en Jesucristo.  La Iglesia recibió la misión de evangelizar y bautizar, es decir, de mostrar a los hombres el camino de la salvación, de la vida de Dios entre nosotros, para que la vida humana se plenifique en el bien y en el amor.

Cada vez que pecamos estamos dejando abierta la puerta para que entre el enemigo y se enseñoree en nosotros.  O más bien se ensañe contra nosotros.  Mientras más relajados y frescos seamos frente a las cosas de Dios y a sus mandamientos, más facilidades le damos al enemigo para que nos ataque.

El enemigo trabaja en siete áreas:  Posesión, opresión, contaminación, obsesión, tentación, infestación, y vejación.

Pero nuestra conducta no solamente nos afecta a nosotros, sino que lo hace también sobre nuestros descendientes.  Hablando del decálogo, en el Éxodo 20, dice Dios (4-6) “No te harás escultura ni imagen, ni de lo que hay arriba en el cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de los que hay en las aguas por debajo de la tierra.  No te postrarás ante ellos ni les darás culto, porque yo, el señor tu Dios, soy un Dios celoso que castiga la culpa de los padres en los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de aquellos que me odian, pero tengo misericordia por mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos”.

Hoy, el hombre le abrió espacio a esas prácticas, abominables a los ojos de Dios y que traen consigo maldición.  Es el abandono a Dios para reemplazarlo por ídolos, fetichismos o agüeros.

Dice también en el Deuteronomio (18, 10-13) “No ha de haber en ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego (rito satánico), que practique; adivinación, astrología, hechicería, o magia, ningún encantador, ni consultor de espectros o adivinos, ni evocador de muertos (espiritismo), porque todo el que hace estas cosas es una abominación para Yavé tu Dios y por causa de esas abominaciones desaloja Yavé tu Dios a esa naciones delante de ti”.

 Dentro de las conductas prohibidas caben las siguientes: espiritismo, yoga, meditación trascendental, sicología transpersonal, controlo mental, método Silva, programación neurolingüística, terapias alternativas, sanación pránica, Reiki, Feng Shui, consulta de horóscopos, Tarot, numerología, astrología, magia, lectura de Iching, cartas, té, tabaco o cigarrillo, cábala, eneagrama, parasicología, Harry Potter, invocación de muertos, José Gregorio, mentalismo, angelología de los falsos ángeles.

Todo esto está comprendido dentro de las formas del New Age o nueva era.  El Dragón vomitó agua para ahogar a la mujer Apocalipsis (12, 15) La mujer es la Iglesia y el agua es la nueva era.  Satanás tiene poder sobre los que se le entregan a él libremente.  Nadie puede hacer daño a los que creen en Cristo y se le entregan a Él, es más, estos tienen poder sobre Satanás y los hechiceros (Mc (16,18) Lc (10, 12-20).  A los que crean acompañarán estos milagros:  en mi nombre expulsarán demonios, hablarán lenguas nuevas, agarrarán serpientes con las manos y, si bebieran algún veneno no les dañará, impondrán las manos sobre los enfermos y quedarán curados.

Millones y millones de bautizados han caído en esa red de mentiras, se alejaron del Padre y terminaron como el hijo pródigo metidos con los cerdos (demonios) comiendo esa basura satánica.

Cuando se entra en esas prácticas se incursiona en maldición, nos alejamos de Dios y abrimos puertas a la acción del enemigo con consecuencias en el cuerpo, en el alma, en el entorno familiar, en el entorno social.  Y ahí damos pie o cabida o campo para la posesión demoniaca.

¿CÓMO SE EXPONE UNO MISMO A SER POSEÍDO?

 1. El caso de Judas es representativo, él abrió su corazón al mal (en su caso por su avaricia – Juan 12:6).  Así, es posible, que si uno permite que su corazón sea gobernado por algún pecado habitual... se convierta en una invitación para que un demonio entre.

2. De acuerdo a la experiencia misionera, las posesiones demoníacas también parecen estar relacionadas con la adoración de ídolos paganos y la posesión de objetos del ocultismo.  La Escritura repetidamente relaciona la adoración de ídolos con la adoración a los mismos demonios (Levíticos 17:7; Deuteronomio 32:17; Salmo 106:37; 1 Corintios 10:20), así que no sería sorprendente que el involucrarse con esas religiones y prácticas asociadas con esos cultos pueda conducir a la posesión demoníaca.

3. Mucha gente abre sus vidas a la invasión demoníaca, al abrazar algún pecado (lujuria, gula, ira) o a través de involucrarse en una secta (ya sea consciente o inconscientemente).  Los ejemplos pueden incluir inmoralidad; abuso de drogas y/o alcohol, al alterar éstos el estado de conciencia; rebelión; amargura; meditación trascendental, etc.  En nuestra cultura occidental, podemos ver un incremento en la enseñanza de religiones orientales bajo la apariencia del movimiento de la “nueva era”.

¿QUÉ PRODUCE LA POSESIÓN, CUÁLES SON SUS CONSECUENCIAS?

 1. En algunos pasajes bíblicos:  Mateo 9:32-33; 12:22; 17:18; Marcos 5:1-20; 7:26-30; Lucas 4:33-36; Lucas 22:3; Hechos 16:16-18.  En algunos de estos pasajes, la posesión demoníaca causaba problemas físicos, tales como inhabilidad para hablar, síntomas de epilepsia, ceguera, etc.

2. En otros casos causaba que el individuo actuara con maldad;

a. Judas sería el mejor ejemplo.

b. En Hechos 16:16-18, un espíritu daba a la joven esclava la habilidad de saber cosas más allá de su propio entendimiento.

c. En el caso del endemoniado Gadareno que estaba poseído por una multitud de demonios, tenía una fuerza sobrehumana, andaba desnudo y vivía entre los sepulcros.

d. Dios permitió que el rey Saúl, después de haberse rebelado contra Él, fuera atormentado por un espíritu maligno (1 Samuel 16:14-15:  18:10-11; 19:9-10) con el efecto aparente de un estado de ánimo depresivo y un creciente deseo y disposición de matar a David.

3. Adicionalmente a estas características físicas o emocionales, uno también puede ver actitudes espirituales que muestran influencia demoníaca.

a. Estas pueden incluir una resistencia a perdonar (2 Corintios 2:10-11)

b.la creencia y propagación de falsa doctrina, especialmente concerniente a Jesucristo y Su obra redentora (2 Corintios 11:3-4, 13-15; 1 Timoteo 4:1-5; 1 Juan 4:1-3).

Los criterios para discernir posesión diabólica según el nuevo ritual del exorcismo son:

-Aversión vehemente hacia Dios, la Virgen, los Santos, la cruz y las imágenes sagradas.

Junto con esta pueden darse otros fenómenos que por sí solos podrían ser don de Dios pero en el caso de posesión se manifiestan para el mal:

-El hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas o entenderlas.

-Hacer presentes cosas distantes o escondidas.

-Demostrar más fuerzas de lo normal.

¿QUÉ HACER CUANDO LAS FUERZAS DEL MAL YA HAN TOMADO VENTAJA Y ESTÁN AFECTANDO NUESTRAS VIDAS?

Hay dos caminos fundamentales:

1. Cuando efectivamente hay un caso de posesión satánica debidamente comprobado acudir al EXORCISMO, que es un procedimiento que solo puede ser ejercido por el Presbítero con permiso especial del Obispo, o por el exorcista de la diócesis mediante utilización del permiso general que ya tiene este de ejercer ese ministerio.

2. El segundo es acudir a la LIBERACIÓN.

Dios confió a todos los creyentes el poder de expulsar demonios:  Ustedes han sido invitados a compartir mis poderes y a sanar a los enfermos también.  Recuerden mis palabras (Juna 14:12) En verdad, en verdad les digo, aquel que cree n mí, hará las mismas cosas que yo hago y aún más grandes, porque yo voy a mi Padre.  Estos signos los acompañarán a los verdaderos creyentes (Marcos 16:  17-18):  En mi nombre podrán arrojar fuera espíritus malignos, rezar por los enfermos quienes se sanarán, también podrán hablar en nuevas lenguas.  (Juan 15:7).  Si tú crees en mí, y mis palabras viven en ti, pide cualquier cosas que desees y así se hará para ti.

Algunas personas desarrollan una insana fascinación por el ocultismo y la actividad demoníaca.  Esto es poco inteligente y anti bíblico.  Si nosotros seguimos a Dios con nuestras vidas; nos vestimos con Su armadura y dependemos de Su fuerza (no la nuestra) (Efesios 6:10-18), no tenemos nada que temer de las fuerzas del mal, porque ¡Dios gobierna sobre todas ellas!

Según el Padre Amorth, exorcista de Roma, el poder de expulsar demonios que Jesús confirió a todos los creyentes conserva toda validez.  Es un poder general basado en la fe y en la oración, y puede ser ejercido por individuos o comunidades sin ninguna autorización.  Sin embargo, en este caso, se trata de plegarias de liberación, y no se deben llamar exorcismos.  Sólo al sacerdote autorizado, además de al obispo exorcizante, corresponde el nombre de exorcista.  "Habla un Exorcista", 43-44.

En algunas diócesis hay laicos que han sido preparados para el ministerio de liberación (no exorcismo) bajo la dirección de un sacerdote.  La liberación es oración para liberar de la opresión del demonio pero sin utilizar el rito de exorcismo.  Nadie debe ejercer este ministerio sin autorización de la Iglesia.

Jesús vino a liberarnos del poder de Satanás y darnos la gracia de ser hijos de Dios.

Jesús le increpó y el demonio salió de él; y quedó sano el niño desde aquel momento.  Mateo 7,18

Jesús impartió su poder liberador a sus discípulos para que ellos y sus sucesores continuaran la misión de liberación y exorcismo en su nombre.  Por lo tanto el protagonista en el exorcismo es Dios a través de su ministro y no el demonio.

El les dijo:  "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.  Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño" Lucas 10,18-19

NECESIDAD DE DIAGNÓSTICO Y LA PRUDENCIA.

El Padre Gramolazzo comenta:  actualmente muchos viven una fe supersticiosa o de superstición y muchos tienden a no hacerse responsables, no saben afrontar el sufrimiento y atribuyen todo trastorno físico o espiritual a la acción del demonio.

Pero frecuentemente el remedio es una verdadera y sincera confesión.  Cuando en cambio se percibe aversión a lo sagrado, enfermedades desconocidas o incluso síntomas difíciles de identificar, es posible que sea necesario el exorcismo.  La presencia demoníaca de cualquier forma hay que diagnosticarla en cada caso.  En cambio debería haber más dedicación a la ascesis, a la oración, a la penitencia.  La mentalidad popular ha exagerado los poderes de Satanás, que son los de un ángel común.

En la vida diaria para defenderse del mal basta con ser coherentes con el Evangelio, no tener miedo de testimoniar la propia fe y cuidar la propia relación con Dios.  Dios mismo es quien permite que algunos sean vejados u obsesionados; piénsese en algunos santos.  Pero en estos casos nos hallamos ante planes divinos para nosotros impenetrables.

EN LA BIBLIA HAY MÚLTIPLES MENCIONES A POSESIONES Y EXORCISMOS:

Todo lo que tiene que ver con la Posesión satánica, con la actividad de los demonios es muy delicado y es cierto, a pesar de los esfuerzos del maligno y sus cómplices de hacernos creer que el demonio no existe, él existe.  Negarlo es tomar la actitud del avestruz, que escondiendo su cabeza cree que no le ven el cuerpo.

La Santa Biblia tiene muchísimas citas en las que se habla de las posesiones y de los exorcismos, se debe tener en cuenta que es la Palabra de Dios, o sea que quién las niegue está contradiciendo a Dios mismo.

•      Mateo 4:23-25:  Personas poseídas curadas por Jesús (también en Lucas 6:17-19).
•      Mateo 7:21-23:  Muchos expulsarán demonios en el nombre de Jesús (también en Marcos 16:17; Lucas 10:17; Hechos 5:16; 8:7).
•      Mateo 8:14-17:  Jesús cura a muchos que están poseídos por demonios (también en Marcos 1:29-39; Lucas 4:33-41).
•      Mateo 8:28-34:  Jesús expulsa una horda de demonios follando una piara de aproximadamente 2000 cerdos (también en Marcos 5:1-20 y Lucas 8:26-39, pero refiriéndose a un único hombre.  Parece que, o Marcos y Lucas hablan solo del portavoz de los dos endemoniados, o su jefe, o que no mencionan sino a uno, porque no dictan que solo había un endemoniado).
•      Mateo 9:32-34:  Jesús hace hablar a un hombre mudo poseído por demonios.  Los fariseos dicen que lo hace por el poder de Belcebú (también en Marcos 3:20-22).
•      Mateo 10:1-8:  Jesús da a los doce apóstoles la autoridad para expulsar espíritus malignos (también en Marcos 3:15; 6:7; 6:13; Lucas 9:1; 10:17).
•      Mateo 11:16-19:  «Esta generación» dice que Juan el Bautista está poseído por un demonio (también en Lucas 7:31-35).
•      Mateo 12:22-32:  Jesús cura a un hombre poseído ciego y mudo (también en Lucas 11:14-23; 12:10; Marcos 3:20-30).
•      Mateo 12:43-45:  Jesús cuenta una alegoría de cómo los espíritus vuelven a casa, es decir, de cómo vuelven al cuerpo de un ser humano en el que habían vivido antes (también en Lucas 11:24-26).
•      Mateo 15:21-28:  Jesús expulse un demonio del cuerpo de la hija de una mujer Caninita (también en Marcos 7:24-30).
•      Mateo 17:14-21:  Jesús cura a un loco expulsando a un demonio fuera de él (también en Marcos 9:14-29; Lucas 9:37-49).
•      Marcos 1:21-28:  Jesús expulsa a un espíritu maligno de un hombre (también en Lucas 4:31-37).
•      Marcos 9:38-40:  Una persona no cristiana es vista expulsando demonios en el nombre de Jesús (también en Lucas 9:49-50).
•      Marcos 16:9:  Jesús expulsa siete demonios del cuerpo de María Magdalena (también en Lucas 8:2).
•      Lucas 7:21:  Jesús libera a mucha gente de posesiones por espíritus malignos.
•      Lucas 13:10-17:  Jesús expulsa en Sabbat a un espíritu que causa enfermedades en el cuerpo de una mujer.
•      Lucas 13:31-32:  Jesús continúa expulsando demonios aún cuando Herodes Antipas está buscándole para matarle.
•      Lucas 22:3:  Satanás entra en Judas Iscariote (también en Juan 13:27).
•      Juan 7:20:  Una «turba de judíos» que querían matar a Jesús decían que estaba poseído por demonios.
•      Juan 8:48-52:  Los judíos dicen que Jesús es un Samaritano poseído por demonios.
•      Juan 10:20-21:  Muchos judíos dicen que Jesús delira y está poseído por demonios, otros dicen lo contrario.
•      Hechos 5:3:  Satanás ocupa el corazón de Ananías.
•      Hechos 5:16:  Los Apóstoles expulsan espíritus malignos de personas poseídas.
•      Hechos 8:6-8:  Durante las enseñanzas de Felipe el Evangelista en Samaria, los espíritus malignos abandonan el cuerpo de muchos presentes.
•      Hechos 8:18-19:  Simón el Mago se ofrece a comprar el poder de la Imposición de las manos.
•      Hechos 10:38:  Pedro dice que Jesús expulsa a todo aquel que se encuentra bajo el poder del Diablo.
•      Hechos 16:16-24:  Pablo e Isla son encarcelados por expulsar un espíritu adivinatorio de una esclava.
•      Hechos 19:11-12:  Los pañuelos y los delantales tocados por Pablo curan enfermedades y expulsan espíritus malignos.
•      Hechos 19:13-20:  Siete hijos de Esceva intentan expulsar malos espíritus, diciendo:  “En el nombre de Jesús, a quien Pablo predica, yo te ordeno salir.  Pero no tienen éxito por su falta de fe”.
•      Apocalipsis 18:2:  La Ramera de Babilonia es hogar de demonios, espíritus malignos y aves inmundas.


CITAS BÍBLICAS ESCATOLÓGICAS

El plan de Dios incluía la creación del hombre para que lo adoráramos y amaramos, y para que fuéramos felices en el Paraíso, este maravilloso plan fue truncado por Lucifer, que tentó a nuestros padres Adán y Eva para que fueran como dioses y ellos cayeron en lo que conocemos como el pecado original.  

De ahí para acá todo en picada, comenzaron las enfermedades del cuerpo y del alma, nos volvimos corruptibles y mortales y de estar en armonía y en paz con Dios y con la naturaleza, pasamos a estar en compañía de Satanás y sus cómplices  y ahora somos el campo de batalla de la guerra espiritual.

Y la conclusión es muy fácil, el demonio era uno de los principales ángeles del cielo: inteligente y poderoso, más que cualquiera de nosotros.  El sabe además, que al final perderá la batalla, así está escrito y así está dispuesto por Dios, La Santísima Virgen María  le pondrá su talón sobre la cabeza y con San Miguel y las huestes celestiales lo precipitarán al infierno, luego, nada de lo que haga podría hacer cambiar la historia, ya está escrita, ya pasó, está pasando y pasará.  Nada ni nadie podría hacer que la criatura le gane al creador.  Lo que él está haciendo es llevándose a la mayor cantidad de criaturas para no estar solo en su desgracia.  Nosotros somos su botín de guerra, y somos nosotros quien podemos evitarlo, dando nuestro asentimiento al creador, a lo largo del combate espiritual.

Como cada vez hay más demonios desatados, y cada vez la iniquidad es peor y cada vez el hombre se siente más como Dios y como cada vez hay más almas en peligro de perderse, Dios parará esta situación.  Es lo que conocemos como el fin de los tiempos, para evitar que se pierdan hasta los mismos elegidos.  Pero resulta que ver los signos de los tiempos es muy difícil, solo algunas personas, con la gracia de Dios lo logran y los ven.  Ven con claridad meridiana lo que va a pasar, es más incluso algunos: como Rafael Arango, determinan con precisión, gracias a la Biblia, la época (más no la fecha) en que esto ocurrirá.   

Dios en su infinita misericordia y así ha sido siempre desde que sus hijos están en la tierra, ha anunciado mediante sus profetas lo que va a hacer, nunca nos ha cogido desprevenidos o descuidados, siempre avisa para que podamos cambiar, enmendar la plana, recomponer el camino, acercarnos a Él y salvar nuestra alma.  De hecho hoy en día lo está haciendo, mediante muchos videntes de los cuales nombro solo a Luz de María que tiene página web, ahí se puede leer todo lo pertinente.  No son sino anuncios de los que va a ser y de lo que va a pasar, uno tras otro, casi todos los días del año.

En el evangelio de San Lucas, leemos en el capítulo 12 versículos 54 a 56 las siguientes palabras de nuestro señor: “Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: “Va a llover” y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís “viene bochorno; y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo?

Somos capaces de mirar nuestro alrededor y leer lo que va a pasar, por qué no podemos leer los signos de los tiempos?  Ahí están, son notorios, están cantados desde la Santa Biblia, los vemos todos los días, los padecemos a todas horas.  Por qué no los vemos.  Por qué nos los negamos.

Apoyado en varios textos, evidenciaré muchos de los signos del final de los tiempos, solo con un objetivo en mente, que por lo menos alguno los vea y se convierta a Nuestro Señor.


INICIO DEL PERIODO DE LAS GRANDES TRIBULACIONES

En el evangelio de San Mateo leemos lo pertinente a la gran tribulación de Jerusalén, pero antes de que ella ocurra comenzarán las grandes tribulaciones, que no será otra cosa que las grandes penas, por las que pasará la humanidad y para qué, para que las personas se desacomoden, salgan de la zona de confort en la que están.  Pasar de ese sopor espiritual a pensar en algo más, en el más allá, comenzar a trascender.

Porque la tribulación produce sufrimiento y a través de él la conversión.  Dice la Santa Biblia en la carta a los Romanos 5:3-5 ““Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”.

Dios se vale de esto para hacernos crecer, para nuestro bien, no para el bien o provecho suyo, pues el no necesita perfeccionarse, porque Él ya es perfecto en todo; los que necesitamos perfeccionarnos en este aspecto, somos nosotros.

Por eso nos debemos gloriar en las tribulaciones, pero más que en ellas en el hecho de que Dios las permite para nuestro bien, específicamente para nuestro crecimiento.

Pero, en la Santa Biblia se anuncia que vendrá un período donde habrá grandes tribulaciones.  Dios gran cantidad de cosas que nos llevarán a la conversión, reconoceremos la presencia, la grandeza y el poder de Dios.  Y lo anuncia la palabra.


  • Aumentará la maldad en todo el mundo 
Jeremías 5:1-9 " 1 Recorran las calles de Jerusalén, miren e infórmense bien; busquen por sus plazas a ver si encuentran un hombre, si hay alguien que practique el derecho, que busque la verdad, y yo perdonaré a la ciudad. 2 Aun cuando dicen: "¡Por la vida del Señor!", en realidad, juran falsamente. 3 ¿Acaso tus ojos, Señor, no están puestos en la verdad?  Tú los golpeaste, y no les dolió, los exterminaste, y rehusaron aceptar la lección; endurecieron su rostro más que una roca, no quisieron convertirse. 4 Yo decía: "Sólo la gente del pueblo es la que obra estúpidamente, porque no conocen el camino del Señor, el derecho de su Dios. 5 Me dirigiré a los grandes y les hablaré: Ellos sí que conocen el camino del Señor, el derecho de su Dios". Pero también ellos han quebrado el yugo, han roto las ataduras. 6 Por eso los ataca el león de la selva, los devasta el lobo de las estepas, el leopardo está al acecho frente a sus ciudades: todo el que sale de ellas es despedazado. Porque son numerosas sus rebeldías, incontables sus apostasías. La actitud del Señor ante la infidelidad de su Pueblo 7 ¿Cómo podré perdonarte esto? Tus hijos me han abandonado, han jurado por lo que no es Dios. Yo los sacié, y ellos fueron adúlteros, van en tropel a los prostíbulos. 8 Son caballos bien cebados y fogosos, cada uno relincha por la mujer de su vecino. 9 ¿No los voy a castigar por esto? –Oráculo del Señor–. De una nación semejante, ¿no me voy a vengar?


  • Desastre tras desastre, violencia en las ciudades, mucho duelo, buscarán la paz y no la hallarán 
Ezequiel 7: 23-27 "3 Llevarán a cabo una matanza, porque el país está lleno de juicios por homicidio y la ciudad llena de violencia.  24 Haré venir a las naciones más feroces, para que se adueñen de sus casas; acabaré con la soberbia de los poderosos y serán profanados sus santuarios. 25 ¡Llega la angustia!  Buscarán paz, pero no la tendrán; 26 vendrá una desgracia sobre otra y una mala noticia tras otra. Implorarán una visión al profeta, le faltará la enseñanza al sacerdote y el consejo a los ancianos.  27 El rey estará de duelo, el príncipe se cubrirá de desolación y temblarán las manos de la gente. Yo los trataré conforme a su conducta, los juzgaré según sus juicios, y sabrán que yo soy el Señor".

  • Nadie deplora su maldad, ni se arrepiente 
Jeremías 8: 6-7 "6 Yo escuché con la mayor atención: ellos no hablan como es debido, ni uno solo se arrepiente de su maldad, diciendo: "¿Qué es lo que hice?".  Todos vuelven a sus andanzas, como un caballo que se lanza al combate.  7 Hasta la cigüeña, en el cielo,  conoce sus estaciones; la tórtola, la golondrina y la grulla tienen en cuenta el tiempo de sus migraciones. ¡Pero mi pueblo no conoce el derecho del Señor!"

  • Corrupción general, asesinato, robo, adulterio, sangre 
Oseas 4:1-3  "1 Escuchen la palabra del Señor, israelitas, porque el Señor tiene un pleito con los habitantes del país: ya no hay fidelidad, ni amor, ni conocimiento de Dios en el país. 2 Sólo perjurio y engaño, asesinato y robo, adulterio y extorsión, y los crímenes sangrientos se suceden uno tras otro.  3 Por eso, el país está de duelo y languidecen todos sus habitantes; hasta los animales del campo y los pájaros del cielo, y aún los peces del mar, desaparecerán".


  • Profetas y pastores se corromperán 


Jeremías 6:13-15  "13 Porque del más pequeño al más grande, todos están ávidos de ganancias, y desde el profeta hasta el sacerdote, no hacen otra cosa que engañar. 14 Ellos curan a la ligera el quebranto de mi pueblo, diciendo: "¡Paz, paz!", pero no hay paz. 15 ¿Se avergüenzan de la abominación que cometieron? ¡No, no sienten la menor vergüenza, no saben lo que es sonrojarse! Por eso, ellos caerán con los que caen, sucumbirán cuando tengan que dar cuenta, dice el Señor.

  • Proliferan en nuestra iglesia falsos profetas que llevan una doble vida, Jeremías 23: 14-15 no les sigáis porque manipulan vuestra mentes con sus fantasías, lo que dicen no proviene de Dios , estos usurpadores recibirán el castigo eternos 
Jeremías 23: 14-16 "14 Pero entre los profetas de Jerusalén, he visto cosas horribles: son adúlteros, viven en la mentira, tienden la mano a los malhechores, y así nadie se convierte de su maldad! Todos ellos son para mí como Sodoma y los habitantes de la ciudad, como Gomorra.  15 Por eso, así habla el Señor de los ejércitos contra los profetas: Yo les haré comer ajenjo y les daré de beber agua envenenada, porque de los profetas de Jerusalén ha salido la impiedad a todo el país.  16 Así habla el Señor de los ejércitos: No escuchen las palabras de los profetas que profetizan para ustedes: no hacen más que ilusionarlos, lo que dicen son visiones de su imaginación, no lo que sale de la boca del Señor.

Jeremías 23: 40 "40 Yo les infligiré un oprobio perpetuo y una ignominia eterna, que no se olvidará jamás.


  • Los pastores dispersan a su rebaño y las ovejitas andan por ahí errantes y confundidas
Ezequiel 34:1-16 "34 1 La palabra del Señor me llegó en estos términos: 2 ¡Profetiza, hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel! Tú dirás a esos pastores: Así habla el Señor: ¡Ay de los pastores de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben apacentar el rebaño?  3 Pero ustedes se alimentan con la leche, se visten con la lana, sacrifican a las ovejas más gordas, y no apacientan el rebaño. 4 No han fortalecido a la oveja débil, no han curado a la enferma, no han vendado a la herida, no han hecho volver a la descarriada, ni han buscado a la que estaba perdida. Al contrario, las han dominado con rigor y crueldad.  5 Ellas se han dispersado por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las bestias salvajes. Mis ovejas se han dispersado, 6 y andan errantes por todas las montañas y por todas las colinas elevadas. ¡Mis ovejas están dispersas por toda la tierra, y nadie se ocupa de ellas ni trata de buscarlas! 7 Por eso, pastores, oigan la palabra del Señor. 8 Lo juro por mi vida –oráculo del Señor–: Porque mis ovejas han sido expuestas a la depredación y se han convertido en presa de todas las fieras salvajes por falta de pastor; porque mis pastores no cuidan a mis ovejas; porque ellos se apacientan a sí mismos, y no a mis ovejas; 9 por eso, pastores, escuchen la palabra del Señor: 10 Así habla el Señor: Aquí estoy yo contra los pastores. Yo buscaré a mis ovejas para quitárselas de sus manos, y no les dejaré apacentar mi rebaño. Así los pastores no se apacentarán más a sí mismos. Arrancaré a las ovejas de su boca, y nunca más ellas serán su presa. 11 Porque así habla el Señor: ¡Aquí estoy yo! Yo mismo voy a buscar mi rebaño y me ocuparé de él. 12 Como el pastor se ocupa de su rebaño cuando está en medio de sus ovejas dispersas, así me ocuparé de mis ovejas y las libraré de todos los lugares donde se habían dispersado, en un día de nubes y tinieblas. 13 Las sacaré de entre los pueblos, las reuniré de entre las naciones, las traeré a su propio suelo y las apacentaré sobre las montañas de Israel, en los cauces de los torrentes y en todos los poblados del país. 14 Las apacentaré en buenos pastizales y su lugar de pastoreo estará en las montañas altas de Israel. Allí descansarán en un buen lugar de pastoreo, y se alimentarán con ricos pastos sobre las montañas de Israel. 15 Yo mismo apacentaré a mis ovejas y las llevaré a descansar –oráculo del Señor–. 16 Buscaré a la oveja perdida, haré volver a la descarriada, vendaré a la herida y curaré a la enferma, pero exterminaré a la que está gorda y robusta. Yo las apacentaré con justicia.


  • La tierra ha sido profanada con tanto pecado y una maldición devora por culpa de los que habitan en ella, la tierra se marchita, y quedarán muy pocos del género humano 
Isaías 24: 1-6 "1 Miren, el Señor arrasa la tierra y la deja desierta, trastorna su faz y dispersa a sus habitantes. 2 Correrán la misma suerte tanto el pueblo como el sacerdote, el esclavo como su señor, la esclava como su señora, el comprador como el vendedor, el que pide prestado como el que presta, el acreedor como el deudor. 3 La tierra es arrasada, sí, arrasada, saqueada por completo, porque el Señor ha pronunciado esta palabra. 4 La tierra está de duelo, desfallece, el mundo se marchita, desfallecen las alturas junto con la tierra. 5 La tierra está profanada bajo los pies de los que la habitan, porque ellos violaron las leyes, transgredieron los preceptos, rompieron la alianza eterna.  6 Por eso la Maldición devora la tierra y sus habitantes soportan la pena; por eso se consumen los habitantes de la tierra y no quedan más que unos pocos.

  • Convertíos ahora, porque habéis de morir
Ezequiel 33: 11  "11 Tú diles, en cambio: "Juro por mi vida –oráculo del Señor– que yo no deseo la muerte del malvado, sino que se convierta de su mala conducta y viva. Conviértanse, conviértanse de su conducta perversa! ¿Por qué quieren morir, casa de Israel?".


  • Cuando empiecen a suceder estas cosas, cobrad ánimo y levantad la cabeza,   porque se acerca vuestra liberación.
Lucas 21, 28 " 28 Cuando comience a suceder esto, tengan ánimo y levanten la cabeza porque está por llegarles la liberación.

REFERENCIAS DEL FIN DE LOS TIEMPOS:

     1.     El inicio de las Grandes tribulaciones
          
      2.    Los desastres naturales
     
     3.    El caos moral y social
     
     4.    La crisis en la Iglesia Católica
    
    5.    La Instauración del Nuevo Orden Mundial,

     6.    El Gran Aviso,
         a.    primera parte
         b.    segunda parte: Señales
         c.    tercera parte: el impacto
         d.    cuarta parte.  Qué hacer

EL GRAN AVISO

Desafortunadamente, los enemigos de Dios: Satanás y sus cortes, las brujas, brujos y satanistas, la masonería, médicos de la nueva era, miembros de la masonería eclesiástica sí creen en estas cosas, si creen en el más allá, en la existencia del Cielo y del Infierno, como lugares reales a donde uno va por su premio o por su castigo, creen en las fuerzas de los espíritus, por eso van a las iglesias a robarse las hostias, para eso hacen sacrilegios, trabajos a los sacerdotes, porque saben en el poder de Dios y del poder en las cosas de Dios.

Nos han lavado la mente, o por lo menos han tratado de hacerlo, de tal suerte que ahora solo creemos en la fuerza de la razón, en el poder de nosotros mismos, en la fuerza de nuestra mente, en el pensamiento positivo y en todas esas basuras que nos ha traído la nueva era:  Apocalipsis 12,15 "y la serpiente arrojo agua de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuese arrastrada por el río".  La serpiente es Satanás, el agua es la Nueva era y la mujer es la Iglesia, y sí estamos que nos ahogamos con todas las basuras que vienen de Satanás.

Por eso nos quieren mudos, por eso nos quieren silenciados, por eso meten cada vez que pueden mentiras, para que nos salgamos de la verdad.  Como han hecho con todo lo de los Mayas, poniendo a esos indígenas a hablar del fin del mundo, coincidente con las señas que están en la Biblia, para que todo el mundo ser burle y se ría.  Para restarle fuerza a las cuestiones de Dios, que vienen en la Biblia, que están profetizadas desde hace más de dos mil años.

Pues bien, es evidente que estamos viviendo momentos difíciles, momentos apocalípticos, y que el fin de los tiempos está encima.  Entre todas las cosas que van a pasar está el gran Aviso, que no es más que una de las últimas manifestaciones de la misericordia infinita de DIOS.

El AVISO universal será un evento cósmico sin precedente en la historia de la humanidad, un fenómeno de naturaleza desconocida para la ciencia; según muchos videntes será como una LUZ encendida en las profundidades del Cosmos, que proviene directamente de Dios y que impactará la tierra durante 20 minutos aproximadamente, será visible al ojo humano pero será también una fuerza invisible que sacudirá las conciencias de los hombres, provocando en el ser un gran shock de orden emocional, psicológico y espiritual, mas no producirá ningún daño físico directo; por lo tanto bien se podría definir como “el último esfuerzo del cielo” para que la humanidad tome clara conciencia de Dios y del pecado, ampliando la dimensión espiritual y la comprensión de la MAGNITUD de la distancia que hemos tomado de Dios por causa de nuestros pecados.

En otras palabras, este Aviso universal será una gran prueba para la conciencia de la humanidad, no será pues algo que modifique el curso de los eventos catastróficos que deberemos afrontar, sino más bien será una posibilidad de cambiar nuestra perspectiva frente a esta realidad, pudiendo obtener de ello grandes beneficios espirituales.

Este Aviso está vinculado a un fenómeno de la naturaleza; que este nombre existe en el diccionario y empieza con la letra “A”.

·         Que el Aviso es algo que viene directamente de Dios y podrá verse en todo el mundo al mismo tiempo.

·         Que será como una relación de nuestros pecados y será visto y experimentado tanto por creyentes como por no creyentes y por personas de todas religiones.

·         Que el Aviso es como una purificación para prepararse al Milagro.

·         Que es también una especie de catástrofe, que hará que pensemos en los muertos, es decir, que preferiríamos estar muertos antes que experimentar la vivencia del Aviso.

·         Que este Aviso será una corrección de la conciencia del mundo, y los que no conocen a Cristo, es decir, los que no son cristianos creerán que es un Aviso de Dios.

·         Que lo más importante de ese día es que todas las personas del mundo verán una señal, una gracia o un castigo, en otras palabras, un Aviso.

·        Que se hallarán completamente solos en el mundo en ese momento, independientemente de donde estén, a solas con su conciencia y ante Dios.  Verán entonces todos sus pecados y lo que sus pecados han provocado.

·      Que cada quien sentirá de modo distinto este acontecimiento porque dependerá de la conciencia de cada uno, ya que los pecados son distintos los de una persona y los de otra.

·        El Aviso estará vinculado a un fenómeno astral, como si dos estrellas chocaran entre sí; que este fenómeno no producirá daño físico, pero nos espantará, porque en ese preciso instante veremos nuestras almas y el daño que hemos hecho; será como si estuviéramos agonizando, pero no moriremos por sus efectos, aunque es posible que muramos de miedo o por la impresión de vernos a nosotros mismos.

LA GRAN CRUZ QUE SE VERA EN EL CIELO

“…ENTONCES APARECERÁ LA SEÑAL DEL HIJO DEL HOMBRE EN EL CIELO; Y ENTONCES LAMENTARÁN TODAS LAS TRIBUS DE LA TIERRA…”

(Mateo 24:30)

Conviértanse, arrepiéntanse, antes de que el AVISO llegue y el peso del pecado les lleve a padecer hasta en las entrañas, desgarrándoles el alma al conocer por sí mismos la lejanía de Dios, la falta de amor y la desobediencia en que han vivido continuamente.

DIOS MÍO, DIOS MÍO, ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO?

DIOS MÍO, DIOS MÍO ¿POR QUÉ ME HAS ABANDONADO? Cuarta palabra Mateo 27 46 “Cerca de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Causa extrañeza que Nuestro Señor venga a dar su vida por nosotros, para la redención de nuestros pecados, obedeciendo en todo al Padre, cumpliendo con las escrituras y que sienta que Dios lo ha abandonado.  Los evangelistas Marcos y Mateo, son los únicos que narran este acontecimiento y utilizan una técnica narrativa propia de su cultura, con citar el comienzo del salmo se entiende citado el salmo entero. Lo que ocurrió en la realidad es que Nuestro Señor Jesucristo rezó completo el Salmo 21 que se titula “la Oración de un Justo que sufre”, y es una descripción completa de su pasión y de su sufrimiento.

¿Dios mío, Dios mío, por qué me has desamparado? Al verme se burlan de mí. Mueven la cabeza en señal de desprecio. Dicen, Si acudió al Señor que Él lo ponga a salvo Que lo libre si es que tanto lo quiere” Me rodean como perros feroces, como una banda de malhechores. Han taladrado mis manos y mis pies y se pueden contar todos mis huesos. Se repartieron mis vestidos, y sobre mi túnica echaron suertes. Así, la primera impresión con que uno se podría quedar es la de que Dios abandonó a nuestro señor, o de que Nuestro Señor perdió la esperanza y se sintió abandonado.

Pero esto es errado lo que en realidad pasa, es que en esta palabra se evidencia la certeza del amor de Dios, de que nunca, en ninguna circunstancia nos dejará abandonados. Y viene la otra parte del salmo, la parte de la esperanza: “Pero tu señor, no te quedes lejos, fuerza mía, ven corriendo a ayudarme. Contaré a la gente tus favores Señor. Hablaré de Ti en las reuniones. Fieles del Señor, alabad al señor pueblo de Israel, temed y glorificad al Señor. Porque no ha sentido desprecio ni repugnancia hacia el pobre desgraciado; no le ha escondido su rostro; cuando pidió auxilio lo escuchó." Los desvalidos comerán hasta saciarse y alabarán al Señor los que lo buscan: ¡no perdáis nunca el ánimo! Lo recordarán y volverán al Señor desde los confines del orbe. En su presencia se postrarán las familias de los pueblos. Jesús sabía que muchos de nosotros tendríamos que pasar por momentos semejantes en los cuales parece como que Dios se hubiera alejado y nos ha abandonado, y por eso nos enseña a rezar en estas situaciones tremendas. 

Cuando quiso descender, lo hizo a todas las situaciones humanas, para que no hubiera sitio de dolor al que tengamos que ir nosotros, en el cual Jesús no haya estado antes. Jesús no terminó su vida con este grito de dolor. Su fe en el Padre era mucho más grande que las apariencias de abandono en las lo había dejado. Su vida en realidad termina cuando dice Padre en tus manos encomiendo mi espíritu. El quería decirnos a todos los hombres que, aunque hasta el último momento parezca que la derrota nos persigue, si nos aferramos a Dios tenemos el triunfo asegurado, aunque todos los apoyos humanos hayan desaparecido.  Es una súplica resignada, que queda muy bien en los labios del más santo de los hombres: el Hijo de Dios.

“Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado”, como si dijera ahora estoy en la oscuridad y pareciera que tú mismo rostro se me oculta. Pero pronto me vendrá la gloria y el reino. Por un milagro inexplicable, Jesús deja de sentir los divinos efectos de su Visión Divina y pasa a sufrir una pena espantosa parecida a la pena de daño, la más temible y agotadora de los condenados en el infierno. Y la sufre para quitárnosla a nosotros. Este suplicio del abandono que Jesús sufre en la cruz; no es un tormento fabricado por hombres; sino un suplicio que viene de Dios Todopoderoso, y se necesitaba ser Todopoderosos para ser capaza de resistirlo.

“Dios mío, Dios mío”, Jesús sufre rezando. Él nos quiere enseñar el modo perfecto de sufrir. Él quiere que cuando sintamos que todo está perdido, lancemos con fuerza nuestra voz de angustia al cielo. “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” Y que sigamos con el salmista “Señor, no te quedes lejos. Oh Dios, fuerza mía ven corriendo a socorrerme”. Esta es la oración que debería estar con nosotros: en nuestros labios y corazón en todos los momentos difíciles de nuestra existencia.

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” El padre ha querido que sufra todos los tormentos incluyendo el de verse abandonado por Dios. El hablaba en nombre nuestro para cuando nos lleguen las tristezas, soledades y nos sintamos abandonados. Para que sepamos qué es lo que tenemos que hacer. Señor: que aprendamos como Tu a saber sufrir callando y rezando. Concédenos serenidad para cuando lleguen las horas de abandono y soledad. Que no pasemos indiferentes ante quienes se sienten como abandonados por Dios y por la sociedad. Nuestro señor sufre las penas que se ven por fuera, pero también está sufriendo la peor de todas: el abandono de Dios. Dios retira de su alma todo sentimiento de felicidad y por eso se siente abandonado y por eso su grito “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?

Pero no es una protesta es una oración. Toda la pasión Jesús la sufre rezando y toma sobre sí aquel angustioso efecto del pecado que es: sentirse desamparado. El pecado tiene efectos físicos y nuestro señor los siente en sus manos y en sus pies, tiene efectos mentales, que fueron los que lo atormentaron en el huerto de Getsemaní. “Padre aparta de mí este cáliz, pero que se haga tu voluntad y no la mía”. Y tiene efectos espirituales: desamparo, soledad que es lo que está sufriendo aquí Jesús. Primero lo abandona la humanidad crucificándolo y ahora lo abandona la divinidad. Allí, en ese momento, estaban amontonados todos los sentimientos de nostalgia divina que pueden caber en el corazón humano: la soledad del ateo, el pesimismo de los que odian la virtud, la tristeza de los que en vez de tener amor santo solamente tienen amor a la carne, amor sensual y egoísta, la amargura de los que por carecer de verdadero amor sufren un verdadero infierno.

Todo esto lo sufrió Jesús en lugar nuestro para pagar nuestros pecados. Jesús murió rezando. Todos los ratos silenciosos de aquella tarde eran para rezar. Los grandes amigos de Dios emplean mucho tiempo para rezar: El rezaba mucho y por eso triunfaba mucho, nosotros rezamos poco y por eso triunfamos poco. En esta reflexión quiero recordar que a Dios se le puede pedir para que venga en nuestra ayuda. Puede que a veces se haga el sordo, pero es para que le insistamos. “Dios mío, Dios mío ¿por qué me has abandonado?” “Señor, no te quedes lejos. Oh Dios, fuerza mía ven corriendo a socorrerme”. En horas de angustia nos quedan dos caminos para seguir: uno es desesperarnos. El otro, clamar a Dios sin descanso con la seguridad de que su respuesta no dejará de llegarnos y será mucho mejor de lo habíamos esperado.

Por tu sentencia injusta, perdón señor, Piedad.

LA MARCA DEL ANTICRISTO

Apocalipsis 13:16-18: “Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Su número es 666.”

Y muchos ya creen, pero muchos no creen ni siquiera un poquito. Siguen pensando que son cuentos de viejas. Hasta los mismos curas descalifican el Apocalipsis diciendo que es una forma de literatura, en realidad algunos curas e incluso uno que otro Obispo. Pero la realidad se impone, es tozuda y es la realidad. En Colombia ya hay varias bases de datos en ellas se almacena su información, la de las tarjetas de crédito, bancarias, número de matrícula, de RUT, de registro, de catastro, de tarjeta profesional, números de teléfono, direcciones, de multas de sanciones, de suspensiones. Todo está almacenado. Hay un proyecto enorme que ya está funcionando. Tenemos hasta un Ministro que maneja y dirige el tema: el Ministro del TIC, las bases las están montando sobre las plataformas de la DIAN y utilizaron el sistema MUISCA y todo está siendo relacionado. Están cruzando todos sus datos. A futuro, el funcionario mirará en la pantalla y allí verá todo lo que tenga que ver con usted, saldo en cuentas, multas, sanciones, propiedades, hábitos alimenticios, etcétera. Para la prueba vaya a la DIAN a modificar su RUT, si no lleva un recibo de pago de servicios públicos (para verificar su dirección) no lo inscriben o no le aceptan la diligencia que pretende. ¿Y para qué será? ¿Nunca se lo ha preguntado? No es para que la DIAN vaya a embargarlo, eso es ingenuo. ¿Para qué será? Otra base que ya está operando es la del RUNT, vaya a ver si puede hacer un registro de tránsito sin tener todos los datos ahí metidos, para no hablar de las de Catastro, Registro y las bancarias.

Están haciendo bases de datos y nos están inscribiendo a todos en ellas. Y hemos caído con toda la tranquilidad y sin ninguna malicia: como corderos; hemos dado nuestra información de contacto y la actualizamos en todas partes y a todas horas. En Hotmail, en Facebook, en Twitter, en gmail. En todas partes. En Carulla con la las tarjetas de puntos y resulta que los tales puntos nadie los reclama, pero a disposición de los franceses están sus hábitos alimenticios, la frecuencia a la que asiste al supermercado, sus vicios, todo lo que vale la pena saber y lo que no. Y así con todo. ¿En todas partes le preguntan todo, para qué será?

En el caso de Colombia estamos andando en dirección a que a la base de datos se ingrese con la huella dactilar, de eso ya hay ejemplos, en clubes sociales como en el Nogal, en edificios, como el de la ANH, usted pone la huella dactilar y con eso es suficiente, se abre la pantalla y está usted, con datos totales y foto. Pero también hay programas pilotos, allí el control se está haciendo con el iris de los ojos. Apocalipsis 13 “Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el”…

En mi caso me salí del circuito, no tengo cuentas bancarias, no tengo bienes muebles o inmuebles, ni dirección y próximamente ni teléfono. Pero vaya y haga una diligencia. Cada vez que toco una puerta, para cualquier cosa el paso siguiente es ingresar a la base de datos, con la misma información que se pide para todas. Para cruzarla, para qué más. El sistema ya casi está todo entrelazado. Invito al que no me crea que se trate de salir y vea si es posible. Llevo muchos años usando solamente efectivo. Tuve que durar más de dos años sin ninguna actividad social medible y aún así hay bases de las que es imposible retirarse. Sigo censado, aforado, marcado.

En el futuro, nadie podrá comprar ni vender si no es con el número de la bestia, lo cual se relaciona con el comercio electrónico, cada vez está más extendido. Por experiencia propia se lo digo, trate de pagar servicios públicos, o los pagos de seguro y pensión sin tener cuenta corriente o de ahorros: es sumamente difícil, toca hacer toda clase de maromas, pero eso por ahora, en nada lo limitan y lo vuelven imposible.

Pero lo que parece un mal chiste local, ya tiene alcances mundiales. Se habla de que existen unas súper computadoras que están haciendo seguimiento de las personas, pero no parece que fueran más que cuentos de viejas.

El domingo salió en el tiempo un artículo que describe el establecimiento de una de esas súper computadoras en Utah, y dice el artículo, que se utilizará para seguir terroristas, terroristas informáticos y hackers. Que no deben ser más de un puñado, pero para eso hicieron una inversión que supera los dos mil millones de dólares y con capacidad de seguir, y ¿espiar todas las comunicaciones de los habitantes del planeta y para qué? Qué le importa a los funcionarios, de la NSA agencia de seguridad Nacional de USA lo que hace el resto del mundo). Al parecer, dicha agencia ha interceptado y almacenado hasta 20,000,000,000,000.000 contactos entre personas, información personal, reportes financieros y de seguridad nacional y extranjera.

Se están grabando, desde 2001, llamadas telefónicas, correos electrónicos e incluso las búsquedas realizadas en Google. Quedan registrados también los rastros dejados en sistemas cotidianos basados en la informática y computación como los son las compras en línea e itinerarios de viajes entre muchas otras cosas. Para algo será esa información y seguramente no es bueno.

Pero la situación ya es clara. Para mí no hay duda de que estamos en lo fino del Apocalipsis. La iniquidad está en su máxima expresión, claro que susceptible de empeorar como corresponde a este tipo de situaciones; la justicia es inexistente, por lo menos en este país; el clima, loco; lo único que falta, francamente hablando, es la aparición del anticristo; y, no parecería que esté muy lejos de hacerlo, con horror muchos lo estamos esperando. Todas estas cosas de alta tecnología, con que piensan tabularnos, inventariarnos tienen que ver más con esto que con otra cosa.

A mucha gente cuando se le pone el tema, lo asume con risa y con burla, probablemente con buenas dosis de debilidad mental, pues si creen que lo que van a ver son los monstruos o las bestias de siete cabezas se van a quedar viendo un tintero, ¿dónde será que están esas bestias? aunque quien sabe de pronto si va y las ven.

Mientras tanto las acciones para tomar son simples. Cuando los vayan a marcar con la marca del anticristo es necesario decir que no, y prepararse para huir o para el martirio, o dejarse marcar y esperar la furia de Dios. Y mientras tanto rezar y leer para poder tener elementos que permitan discernir cuando es el momento de tomar una decisión.

DEL APOCALÍPSIS

Hemos recibido una pésima formación espiritual. Desde la catequesis inicial en la Primera Comunión, fuimos informados que Dios había hecho el Paraíso Terrenal para que nosotros viviéramos en él, pero también, que por el pecado de Adán y Eva habíamos sido expulsados y que de ahí para acá, todo ha sido tribulación, tristeza, expulsión, o persecución, dando, por supuesto, la imagen de un Dios furioso y castigador.

No nos han contado la segunda parte de la historia, y es que Dios no dejará su obra a medias. El termina lo que empieza y volveremos al Paraíso pues ese es nuestro verdadero lugar, y ese era el plan original del Creador. Ese es el espacio reservado para nosotros, allí viviremos. Su deseo quedó truncado por el pecado original que cometieron Adán y Eva y que desde ese entonces heredamos. Pero ojo, las promesas de Dios no quedan como letra muerta, a Él nos volverá a llevar. Terminará su plan.  Cuando esto ocurra reinará un orden perfecto, renovado y definitivo, donde los hombres no tendrán hijos para sobresaltos, donde todo será de todos, no habrá violencia, pecado, iniquidad, las personas vivirán más de cien años, en fin: El Paraíso.

La historia contada a medias ha causado que mucha gente vea a Dios como un ser castigador, incluso vengativo. De hecho, muchas de las imágenes de su furia nos acompañan y siempre están presentes: la expulsión del Paraíso Terrenal por haber comido del árbol del bien y del mal; el diluvio universal; la torre de Babel; la destrucción de las cinco ciudades Sodoma y Gomorra, Adma, Zoar y Zeboim.

En fin, nos llenaron de toda suerte de malformaciones conceptuales. Quizás por ello, muchos de los nuestros abandonaron la religión Católica y se corrieron a pseudorreligiones. Se cambiaron de la religión del Dios castigador a la del dios bacán, el parcero, el amigo, la llave. Andan buscando respuestas a su espiritualidad en donde quiera que se las ofrezcan. Donde les den respuestas a sus angustias y consuelo a sus necesidades, allá van. Piden prosperidad, bienes materiales, puestos, fama y poder, y las reciben. Y como si se tratara de una guerra de mercadeo, algunos de nuestros buenos sacerdotes Católicos responden con la misma táctica. Se anuncia y se regala prosperidad y bienaventuranza a cuatro manos. Como si de eso se tratara todo, o como si solamente –eso- fuera lo que hay que buscar.

No se puede presentar a Dios ni como castigador, ni como bacán, Dios es justo y es misericordioso, es decir que está en la mitad de los dos conceptos. La Biblia abunda en ejemplos de las dos caras. Es necesario saber las dos verdades y es obligatorio contarlas. El precio de la ignorancia en esta materia es carísimo, y con efectos por toda la eternidad.

Los cristianos católicos hemos recibido buena parte de nuestra catequesis centrados en la visión del Dios severo, si bien, ahora último hay un montón de presbíteros e incluso Obispos, que emulando a los pastores cristianos evangélicos, se han centrado en la misericordia y en la prosperidad. Ambos enfoques, individualmente considerados son errados pues presentan una verdad a medias. Cada grupo presenta la mitad de la verdad que a su juicio más lo impacta. Con el agravante, de que el fundar toda la Fe en la misericordia y la bondad infinitas, puede llevar a las personas a caer en el pecado de la presunción; igualmente, al fundar toda la fe en el castigo podría hacer caer al fiel en la desesperación, en ambos casos llevando el alma inocentemente a la condenación. La misericordia y la bondad son infinitas, pero también lo es la Justicia Divina, o, la justicia divina es infinita, pero también lo son la misericordia y la bondad.

El Más Allá

Es claro que hay un mundo sobrenatural: el más allá. En él hay buenos y malos que tienen injerencia e influencia en lo que hacemos. Los buenos inspirándonos, los malos instigándonos. ¿Nuestra acción? Inclinarnos hacia uno u otro, para eso el libre albedrío.

El primer y principal documento sobre el más allá lo recibimos de Dios, primero en los textos bíblicos del Antiguo Testamento o de la Antigua Alianza, luego con los del Nuevo Testamento o Nueva Alianza. En ellos nuestro Dios Trinitario: Padre, Hijo y Espíritu Santo nos reveló todo aquello que nos es obligatorio creer. Ahí están los dogmas de Fe, la revelación, las profecías, los misterios. En la Biblia se anunciaron todas las cosas que iban a pasar, muchas de ellas ya ocurrieron. Es el único libro del que se han cumplido las profecías palabra por palabra, lo que permite suponer, fundadamente, que lo que todavía no se ha cumplido irremediablemente lo hará.

Dios no anuncia las cosas para entretenernos, asustarnos o hacernos promesas fallidas. Nos prometió un nuevo reino, envió a su hijo Jesucristo para que nos salvara y redimiera del pecado, nos dijo que era lo que teníamos que hacer para alcanzarlas. Nuestro trabajo, como cristianos católicos tiene dos frentes principales: el primero, se enfoca en nuestra propia salvación, pues nuestra muerte y juicio particular puede sobrevenir en cualquier momento; el segundo, consiste en prepararnos para el advenimiento del reino de Dios, que está anunciado. El Apocalipsis nos dice qué pasará y cómo. Explica la severa purificación por la que tendremos que pasar para acrisolarnos. Finalmente entraremos nuevamente al Paraíso Terrenal, pero para eso tendremos que hacer más que únicamente desearlo, o tener actitud positiva, más adelante veremos qué.

El hecho de interpretar la historia de oídas, y máxime cuando se trata de algo tan complejo, ha hecho que se produzca una grave deformación conceptual y eso ha hecho entender el apocalipsis como una gran tragedia, como un gran castigo, cuando finalmente de lo que se trata es de la entrega del premio mayor. La venida de Dios y de su reino. La derrota del mal, su fin, el fin del pecado. El tan anunciado y tan temido fin de los tiempos, no es otra cosa que el fin del mal. Por eso es una fecha que los cristianos católicos vemos y esperamos, con toda la ilusión de que somos capaces.

Siempre se ha considerado al Apocalipsis de la Biblia, como un texto de difícil lectura y de aún más difícil comprensión, y lo mismo, puede decirse de todo lo que se conoce como literatura apocalíptica, pues está llena de textos alegóricos, simbología que solo algunas personas comprenden y parecería que esta se logra por la gracia de Dios. Sin embargo, la misericordia de Dios es grande y ha hecho, que la Santa Virgen María desde 1848 en La Salette y en otras apariciones como Fátima, Akita Japón, Medjugorje, para citar las más conocidas, aclaren los términos del Apocalipsis, en lo que se conoce como profecías particulares. En ellas la Virgen ha venido advirtiendo, contando, preparando, recomendando acciones. También, multitud de videntes que esclarecen y anuncian lo que va a pasar: Luz de María, Agustín del Divino Corazón, Pequeña Alma, entre otros. Personas como Rafael Arango R, que leen los signos y los entienden, dictan conferencias, publican libros, evangelizan, les abren los ojos a los creyentes.

Llevo poco más de dos años leyendo, estudiando y admirándome con estas señales y prodigios, y francamente no puedo estar más convencido de que lo descrito en el Apocalipsis se está dando, se está cumpliendo. El apocalipsis no va a llegar, no va a venir, está pasando.

Desde el siglo primero, por allá en el año 70 se dio el primer gran grito anunciando el Apocalipsis y el fin del mundo. Desde ahí muchos avisos y muchos alaridos se han dado, desgastando la importancia y relevancia que tiene el tema. También se ha anunciado al anticristo tantas veces, que ahora, que sí va a aparecer, pasará lo del cuento del pastorcito mentiroso y cuando se anuncie pocos creerán en él, igual ocurre con el Gobierno Mundial, con la moneda única, con la casi destrucción de la iglesia, la marca del anticristo y tantas cosas que veremos.

Se le advierte a la gente y no cree ni poquito, y eso obviamente es obra del príncipe de la mentira y el engaño. Peor aún, hay toda suerte de profetas de pacotilla y de magos y quiromantes, que hacen predicciones y apuestas sobre el futuro, confundiendo y mintiendo, dañando el juicio recto que las personas puedan tener sobre el tema: Nostradamus, los Mayas, los Horóscopos, el Tarot, en fin. Es bueno tener presente, que a Jesucristo le preguntaron sobre el fin del mundo y dijo, “la fecha y hora solo la sabe mi Padre que está en el cielo”. Si Jesucristo, hijo de Dios Padre, uno de los tres de la Santísima Trinidad desconocía la fecha y hora, suena, como mínimo, amañado el cuento de que unos indios centroamericanos si la conocieran, y que incluso la hayan fijado para el 21 de diciembre de este año.

Pero la confusión y la superabundancia de escritos sobre el tema no le quitan gravedad, desde mi punto de vista se la ponen. No podemos esperar ver dragones rojos, o caballos alados, todo eso tiene explicación. Espero poder compartir la que he recibido. Una vez se leen los signos de los tiempos, se comienza a entender al menos parte de lo que está pasando y francamente, sea cual sea la vía que Dios nos tenga reservada, lo mejor es estar preparados.

Analizaremos las señales contenidas en la Biblia, en las apariciones de la Virgen, en las revelaciones a los videntes, y las confrontaremos con la prensa y con lo que vemos alrededor nuestro.